Activos foráneos

Cuando el entrenador colocó a los mejores en sus puestos, llegó la remontada

Juan Iglesias, ayudante de Luis César, instruye a Mata. /G. Villamil
Juan Iglesias, ayudante de Luis César, instruye a Mata. / G. Villamil
JAVIER YEPES

La matinal nos dejó junto a tres puntos muy sudados, la impresión de que el jugador de clase es determinante sobre cualquier clase de jugador que se quiera utilizar.

Viene esto a cuento de que siendo imprescindible respetar puestos, jugadores y líneas, no todo es válido en el fútbol por mucho que nos empeñemos los entrenadores en creernos lo que deseamos obviando lo que realmente es.

Todo ello viene a cuento de la transformación que esperimenta el equipo tras la entrada de Michel Herrero y Óscar Plano al inicio del segundo periodo.

Castigado Anuar por haber corrido durante la primera mitad, la entrada de Míchel Herrero, da un vuelco al juego global del equipo.

Yo no sé si Herrero no es del gusto del entrenador, que puede ocurrir, o simplemente que el míster entiende que tras la tarea de desgaste realizada por el canterano es el tiempo de Michel porque su fisico da para media parte. De lo que si estoy seguro es de que el equipo necesita a ambos jugadores en esa zona. Aqui Ortega y Lasala, Ramirez y Sanchis y Toño y Moré, por poner solo tres ejemplos, demostraron, el tiempo les da valor, que un medio crea y juega más, que no exclusivamente, y otro corre y recupera en mayor cuantía.

Por supuesto que todo ello con porterias de 7,32 x 2,44 metros y en campo de 103 x 65 metros igualmente. Es decir, que no hablamos de la explanada de Atapuerca ni del Homo Antecésor.

De igual forma que Plano puede jugar en banda, los buenos tienen ese defecto de emplearse en varios puestos, los extremos reales tienen la verticalidad y el dribling de este griego nuestro. Aunque lo de nuestro sea un eufemismo, al igual que en el caso de Martinez, Ontiveros, Herrera o Hervías. Queda pues demostrado que asociar buenos futbolistas da mejores prestaciones que no hacerlo.

Y de igual forma que lo hacemos en una línea, el juego lo admite en todas. Si para paliar un defecto defensivo asociamos otro jugador bueno en esos menesteres, a lo mejor reforzamos la parcela y el equipo sale ganando.

Pero vamos, de lo que no tengo duda es de que si Ontiveros puede jugar, Toni debe de hacerlo. En este Club los activos son los de fuera y los pasivos los de casa.

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