Álex Pérez, el nuevo niño mimado de la afición del Valladolid

Álex Pérez muestra una camiseta dedicada a su novia tras marcar ante el Getafe./
Álex Pérez muestra una camiseta dedicada a su novia tras marcar ante el Getafe.

El club blanquivioleta tiene hasta el 10 de junio para ejecutar la cláusula de renovación del central

Arturo Posada
ARTURO POSADAValladolid

Álex Pérez vive en el Real Valladolid la mejor campaña de su vida. No solo se ha consolidado como solvente central titular sino que el pasado sábado anotó ante el Getafe su primer gol en categoría profesional en España. El estreno realizador llegó acompañado de una tremenda carga de emotividad: la victoria resultaba crucial para mantener el pulso por el ‘play-off’ y del Getafe salió hace dos veranos con un futuro incierto. Además, Álex Pérez ansiaba marcar con la camiseta blanquivioleta para mandar un mensaje a su novia. Por eso, cuando batió de cabeza al portero Guaita, corrió al banquillo, donde el utillero Justo Camacho le entregó una camiseta que mostró a la grada. En ella se podía leer: «Te quiero, Elena ».

«La tenía preparada desde hacía más de un mes», explica el futbolista. «Elena es la chica con la que estoy desde hace ocho años y no atravesamos un buen momento. Ella siempre ha estado cerca de mí y sufrió cuando pasé el mal momento con el Getafe. Tuvo que aguantar situaciones que no iban con ella y todo aquello afectó mucho a nuestra relación. Quería tener ese gesto con ella porque lo sentía así. Está el asunto de la distancia: no vivimos juntos porque ella es ingeniera química y tiene muy buen trabajo en una empresa de Madrid. Yo entiendo que no se haya desplazado conmigo: está muy bien haciendo lo suyo y para eso se lo ha ganado. La salida del Getafe fue un palo duro para nosotros. Dedicarle un gol, precisamente contra el Getafe, fue más emotivo aún».

Álex Pérez (Madrid, 1991) aparece como el central fijo en las alineaciones del Real Valladolid. Ha jugado más minutos que nadie en el eje de la zaga (2.639) y ha pasado de jugador a prueba en la pretemporada a consolidarse como profesional. Su contrato acaba el próximo 30 de junio, pero antes el Real Valladolid puede renovarle unilateralmente: «Tienen una opción hasta el 10 de junio. Yo afronto mi futuro de una manera tranquila. Ahora estamos viviendo lo más bonito de la temporada. Estoy centrado en el fútbol. Lo que tenga que venir, vendrá».

Carga y motivación

La carga de partidos empieza a hacer mella en un futbolista que nunca había jugado tanto en toda su carrera. Sin embargo, la ilusión por disputar el ‘play-off’ de ascenso a Primera División puede más que las sobrecargas musculares. «Según se acerca el final y acumulas minutos, notas cómo las piernas se resienten. Es verdad que tengo molestias, pero ahora viene lo más bonito y hay que sacar fuerzas de donde sea. La motivación lo supera todo».

Marcar se había convertido en una pequeña obsesión para Álex Pérez. Aunque las ocasiones de los centrales se limitan a las acciones a balón parado, él confiaba en celebrar más de un gol como blanquivioleta. «Es algo que tenía entre ceja. Lo venía comentando con mis amigos y familia. No me podía ir sin meter, por lo menos, dos goles. Ya he marcado el primero. Esperemos que el segundo esté cerca. ¿El del ascenso? ¡Ojalá!», exclama.

En su etapa con el Carolina RailHawks en Estados Unidos (temporada 2015-2016), Álex Perez logró dos goles. «Uno, de cabeza, en una falta que rematé. El otro con el pie, porque allí jugaba como mediocentro y llegué desde la segunda línea».

«Hace un año, en Estados Unidos, no podía imaginarmeque viviría todo esto»

El tanto ante el Getafe inundó su teléfono de felicitaciones. «Me ha llamado más gente de la que podía imaginarme. Y no solo por la importancia que tenía ese gol en nuestra lucha por el ‘play-off’, sino por el hecho de que fuera ante el Getafe, después de tanto tiempo y de lo que había sufrido allí. Compañeros que vivieron conmigo momentos buenos y malos, y que sabían lo que pasó al final. Todos se alegraron mucho y yo me sentí querido y muy agradecido».

En el césped, el gol le llevó a acordarse de manera casi instintiva de su familia, por supuesto de Elena y también de las vueltas que da el fútbol. «De repente, pensé en todo eso. En que hace un año estaba en Estados Unidos, en una situación que no era cómoda para mí, porque yo quería triunfar en España. No podía ni imaginarme que ahora viviría esto. Si me lo dicen hace un año, no me lo creo».

Gracias a Paco Herrera

Álex Pérez llegó el pasado verano a prueba a los Anexos y sus expectativas no iban más allá de convertirse en el cuarto central del Real Valladolid y, por tanto, ser pasto habitual de banquillo. «Estaba claro que yo no partía como titular. Era consciente de ello y sabía que tendría que trabajar el doble. Pero también confiaba en que algún momento tendría una oportunidad que podía aprovechar. El míster me lo dijo. Y cuando llegó mi momento, en la jornada novena ante el Alcorcón, Paco Herrera, me comentó que, si hacía las cosas bien, no iba a tener ningún problema en mantenerme en el equipo. Así ha sido. También debo agradecérselo a él, que apostó por mí».

Álex Pérez recuerda los últimos momentos duros que ha vivido el vestuario del Real Valladolid y la capacidad de reacción que ha demostrado el equipo. «El 6-2 de Sevilla fue un golpe muy duro, pero, como en la vida, de todo se puede aprender. Nos reunimos y nos dijimos lo que pensábamos en una charla que no fue agresiva, sino tranquila y cordial. El empate a dos en Miranda, después de una primera parte muy buena y el 0-2, llegó tras dos acciones individuales muy concretas. En el gol final, pensé que Isaac [Becerra] cogería la pelota, me agaché, le dio al pobre Lucho [Balbi] y se coló. Fue mala suerte».

La gran racha actual (cuatro victorias y dos empates) ha levantado el ánimo a todo el mundo, como recuerda Álex Pérez. «La afición andaba cabreada con nosotros con motivo: fuimos nosotros los que la cagamos. Ahora vuelve a apoyarnos porque nos lo hemos ganado. Pero nuestra euforia es controlada. Sabemos lo que nos ha costado llegar aquí».

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