Real Valladolid

Anuar saca brillo a la cantera

Anur, en el encuentro de su debut como titular en Liga, el jueves, ante el Alcorcón. /ALBERTO MINGUEZA
Anur, en el encuentro de su debut como titular en Liga, el jueves, ante el Alcorcón. / ALBERTO MINGUEZA

El mediocentro se estrenó, a los 13 años de llegar al Real Valladolid, como titular en Liga con un gran partido

Fernando Bravo
FERNANDO BRAVOValladolid

Discretamente, con un silencio apenas roto por las dudas sobre su futuro al final del verano, Anuar cumplió el jueves, trece años después de llegar al Real Valladolid, su sueño: ser titular en la Liga con el primer equipo. Fiel a su forma de ser, incluso contagiado por la esencia de una demarcación en la que la calidad pasa a menudo desapercibida, Anuar atribuyó parte del mérito a sus compañeros:«Cuando estás rodeado de gente de calidad, de buenos compañeros que te ayudan y dan todo, es más fácil dar lo mejor de ti. Estoy contento con mis compañeros. Tenemos un equipazo y eso a mí me ha facilitado las cosas. Debutar como titular en la Liga con el primer equipo para mí siempre fue un sueño. Ayer conseguí dar ese paso, ganando, además por 4-0».

Más noticias

Anuar tuvo un feliz debut. El planteamiento del rival, un Alcorcón encerrado atrás, obligaba además a dar lo mejor de sí para romper un encuentro que empezó siendo tedioso, por el cerrojazo de los alfareros. El canterano lo explicaba ayer así, tras el entrenamiento matutino:

«Ellos venían de una mala dinámica tres derrotas seguidas en las que habían encajado 9 goles] y pretendían ponernos nerviosos, jugando muy replegados. Pero tuvimos la suerte del primer gol de Mata, con un poco de fortuna. A partir de ahí, la segunda parte fue diferente porque se vieron obligados a abrir espacios, lo que nos facilitó mucho las cosas».

Hacerlo bien a toda costa

No ocultó el mediocentro ceutí las emociones del debut. «Sabía que era un día importante porque la Liga es la competición que cuenta de verdad y quería hacerlo bien como fuera. Al principio estaba algo nervioso, comiéndome la cabeza, pero cuando empezó el partido estaba convencido de que iba a dar lo mejor de mí porque confío en mí mismo y sé que puedo hacerlo bien».

Desahogado ante los periodistas en la sala de prensa, aceptó asomarse al futuro inmediato.

«¿Si me veo jugando el domingo en Almería? Si el entrenador lo considera oportuno... El entrenador estudia a los rivales y hace cambios en función de lo que necesita. Si entro en su idea de lo que encaja en Almería... pues sí».

Sonrió Anuar cuando le sugirieron que hasta ahora, ha cumplido cuando le han dado una oportunidad. «Yo pretendo hacerlo bien. Cada vez que salgo al campo quiero que cuando acabe el partido esté orgulloso, que por lo menos el trabajo esté hecho. Ayer me felicitaron muchos compañeros Deivid, Borja... me dieron la enhorabuena y me dijeron que lo había hecho muy bien y el entrenador, cuando entramos en el vestuario, como siempre, nos felicitó a todos y se acercó a mí y me dijo que lo había hecho bien».

El entusiasmo dura hasta que se apagan los ecos de la última victoria. Por eso Anuar analizó con cautela el encuentro del domingo en Almería, a requerimiento de la prensa. «Sabemos lo competitiva que es esta competición y que cualquier equipo te puede complicar la vida, al margen de la posición que ocupe. Fuera de casa los equipos se hacen muy fuertes y, precisamente es el aspecto que nos falta por culminar (solo han ganado un partido a domicilio). Tenemos que traer los tres puntos como sea. Los equipos, con su afición, acostumbrados a su campo, se motivan más, se lo creen más.

Trece años soñando

Volvió Anuar a repasar su trayectoria desde que llegó, siendo un niño, al Real Valladolid. «Son diez años los que llevo en la entidad. Mi sueño desde que llegué con 13 años fue llegar al primer equipo y asentarme. Todavía no lo estoy pero me ha costado lo suyo hacerme un pequeño hueco dentro del primer equipo, con momentos muy duros. Aunque es verdad que nunca me he rendido, he creído en mí mismo y sé que tengo cualidades. Al final del verano sentía que las cosas estaban difíciles, pero con trabajo he ido demostrando a la gente que valgo y esta semana he conseguido mi primera titularidad».

Admitió Anuar que en algún momento tuvo dudas. «Cuando veía que no llegaba, pensé que tal vez este no fuera mi sitio, pero mantuve la confianza en mí mismo porque quería estar aquí», aunque a veces se come la cabeza y tiene miedo. «Pero mira, poco a poco el camino se ha ido iluminando y he conseguido ser titular».

Fotos

Vídeos