Real Valladolid

Ayudar a los canteranos a madurar, objetivo del nuevo entrenador del Valladolid B

El nuevo técnico del filial cuando trabajaba en Guadalajara
El nuevo técnico del filial cuando trabajaba en Guadalajara

Carlos Pérez Salvachúa será el sustituto de Rubén Albés, procede del Villarreal C y firma por una temporada como técnico del filial

ARTURO POSADA

El banquillo del Real Valladolid B tiene dueño desde ayer. Carlos Pérez Salvachúa (Madrid, 1973) toma el testigo de Rubén Albés al frente del filial blanquivioleta con la idea de mantener el gran nivel de la última temporada y acelerar el salto de canteranos al primer equipo. El nuevo entrenador procede del Villarreal C, de Tercera División, pero ha dirigido 106 partidos en Segunda B con el Conquense y Guadalajara.

–¿Cómo se ha desarrollado su llegada al banquillo del Real Valladolid B?

–Mantuve una reunión con Miguel Ángel Gómez [director deportivo blanquivioleta]. A partir de ahí hablamos y le gustó el perfil que tenía para entrenar al Promesas. Después me llamó y se confirmó todo.

«No conocía a Miguel Ángel Gómez, pero le gustó mi perfil y todo fue muy rápido»

–Imagino que usted buscaba volver a Segunda B, después de dos temporadas en Tercera División, por muy contentos que estuvieran con su trabajo en el Villarreal...

–Sí, sí. Ya había estado unos años en Segunda B, donde había entrenado varias temporadas y había jugado ‘play-off’. Ir a Villarreal fue un gran paso para mí, pero este habría sido mi tercer año en Tercera. Tomé la decisión de salir del club, a la espera de que surgiera alguna oportunidad. Y apareció la del Real Valladolid.

–Ha firmado por un año. ¿Qué espera de esta campaña?

–Progresar en mi carrera como técnico, aunque sin duda lo más importante pasa por formar jugadores para el primer equipo. Esa es siempre la prioridad en el trabajo de cantera. Quiero aportar para que los chicos maduren lo antes posible y el primer equipo pueda disponer de ellos. Soy consciente de la dificultad que tiene dar el salto al fútbol profesional, pero debemos intentar que un gran número de ellos lo puedan conseguir.

–En un filial siempre se habla de eso, pero ¿hasta qué punto es importante que el equipo compita y obtenga buenos resultados? Este año, por ejemplo, se ha ensalzado la gran campaña del Promesas...

–La formación no está reñida con la competición. Tienen que ir unidas porque los jugadores salen de equipos que ganan partidos. Es bueno que, dentro de la dificultad que tendremos la próxima campaña, el equipo intente situarse cuanto antes en la parte de arriba y permanezca ahí el mayor tiempo posible. Queremos que lleguen chicos arriba, pero desde el primer día vamos a salir a competir con todos los rivales.

–Volvamos a su contratación. ¿Conocía a Miguel Ángel Gómez antes de que le llamara para dirigir al filial blanquivioleta?

–No, no le conocía. Nos empezamos a tratar hace unos días, cuando mostró interés en mí. Estoy muy contento por esta oportunidad. Quiero agradecerle que haya pensado en mí y que crea que soy la persona adecuada para este proyecto. Entiendo que conocía mi trayectoria, el paso por el Real Madrid, Guadalajara o Villarreal. Se puso en contacto conmigo y todo fue muy rápido.

–¿Qué tipo de fútbol quiere plantear en un filial como el Real Valladolid B?

–Quiero jugar bien. Está claro que con buenos jugadores se puede hacer mucho mejor fútbol, pero también tengo que adaptarme si el primer equipo necesita a esos futbolistas. Tendremos que hablarlo, pero apostaremos siempre por la calidad.

«Los jugadores salen de equipos ganadores. La formación no está reñida con la competición»

–¿Le parece un hándicap que el terreno de juego de los Anexos sea de hierba artificial?

–Entiendo que el campo tiene unas dimensiones y que el césped ha sido cambiado hace poco. Lo ideal es jugar en natural, pero la gran mayoría de los campos en el Grupo I, si al final nos ubican ahí, son buenos campos de césped natural. Nos adaptaremos a todo.

–¿Se fija como objetivo superar el listón de la pasada campaña o está demasiado alto?

–El filial ha hecho grandes temporadas, esta y la anterior. Sin ponernos ningún tope, afrontaremos todos los partidos al máximo y, si es posible, trataremos de superar la última clasificación.

-¿Ha decidido ya cómo va a ser su plantilla en el Promesas?

–Tengo que hablar con el club para ver qué futbolistas se van a quedar y qué jugadores suben del Juvenil. Será el club el que me comunique cómo va a quedar configurada definitivamente la plantilla.

–¿Cómo empezó su trayectoria en el fútbol?

–Yo jugué hasta Tercera División en equipos de la Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha. Después, empecé a entrenar en el Real Madrid, en cuya cantera estuve seis temporadas. Pasé al Conquense, en Segunda B, y luego fui secretario técnico del fútbol base en el Villarreal, en la única campaña en los últimos 20 años en la que no he entrenado. Posteriormente permanecí ocho temporadas en Guadalajara. Dos campañas como segundo entrenador en Segunda B y en Segunda A y luego como primer entrenador en diferentes momentos. Ahí jugué dos ‘play-offs’ de ascensos a Segunda A, antes de irme al Villarreal.

–¿Qué aspiraciones profesionales se marca?

–Nunca he tenido prisa. He entrenado en todas las categorías, de Benjamín a Juvenil, en Tercera, en Segunda B... Y, a partir de ahí, todo lo que venga.

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