Cambiar el concepto

La campaña de abonados del Real Valladolid no ha terminado de convencer a todo el mundo y el autor explica en el artículo las razones de su desacuerdo

Cambiar el concepto
CARLOS PÉREZ

Este año comienza mi vigésimo quinta temporada ininterrumpida con él Pucela. No sé sin muchas o pocas. Son las que son y pese a lo que algún mediocre diga en algún foro o en ese reducto de cobardes anónimos en la que se han convertido las redes sociales, siempre me pagué mi abono. Antes de abonarme era seguidor habitual del fondo norte previo pago de las ochocientas pesetas que por entonces costaba la entrada de general ya que por aquellas fechas mis ahorros se los daba al Forum Valladolid de baloncesto. Mi primer abono lo saqué en segunda aprovechando una promoción de 1+1 que sacó Marcos Fernández debido al estrepitoso fracaso que supuso en un inicio la campaña de abonados. Diez mil pesetas entre dos.

Veinticinco años después volvemos a las andadas con las campañas de abonados. La que se ha presentado este miércoles ha sido muy contestada por poco imaginativa y poco ambiciosa. Yo lo suscribo. Pese a la sospecha de alguno referida al principio de estas letras, a Carlos Suárez sólo le conozco de un día. Fue una charla larga y acompañado de varios amigos en la que hablamos de muchas cosas. En un momento de dicha conversación le dije, creo que textualmente: «Carlos, en mi opinión tu gran fracaso por encima del tema deportivo es que creo que te has rendido en el aspecto social y número de abonados». Y añadí que no sólo él, sino la mayoría de los presidentes del fútbol actual no se han dado cuenta de que el fútbol ha cambiado. Ahora por menos de lo que te cuesta un partido con un abono barato ves todos los patios del mes por la tele. Antes sabias que el noventa por ciento de los partidos era el domingo a las cinco y hoy no sabes si vas a poder ver un veinte por ciento de los partidos.

Hacer una campaña de abonados apelando al sentimiento o basarla en una oferta económica en mi opinión es un error. El concepto de abono debe cambiar. ¿Cómo? No lo sé. Creo que pasa por saber qué necesita la gente para volver al estadio. Pero rendirse y pensar que los abonados son unos en primera y unos menos en segunda no es la solución. Puedo estar equivocado, pero creo que con determinadas condiciones podría haber más abonados incluso con los abonos más caros. Aquí y en cualquier ciudad. El fútbol engancha y pese a los esfuerzos de la LFP de sacar a la gente de los estadios para ponerlos en el sofá de casa, con más alicientes, la gente volverá a las gradas. Ojalá no me equivoque.

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