Las claves del convenio con los Pozzo

El acuerdo de colaboración entre el Real Valladolid y los propietarios de Watford inglés cambia la filosofía de la cantera blanquivioleta

Gino Pozzo, máximo accionista del Watford inglés y consejero del Udinese italiano, durante su etapa como propietario del Granada
Gino Pozzo, máximo accionista del Watford inglés y consejero del Udinese italiano, durante su etapa como propietario del Granada
Arturo Posada
ARTURO POSADAValladolid

El Real Valladolid se ha convertido este verano en el nuevo satélite para la familia Pozzo, propietaria del Udinese italiano, el Watford inglés y, hasta el año pasado, el Granada español. La llegada del mediocentro gambiano Sulayman Marreh, cedido por el Watford al primer equipo blanquivioleta, tuvo su continuidad con una catarata de jóvenes que han recalado a préstamo en el filial: dos centrales (el venezolano William Velásquez y el colombiano Jorge Segura), dos mediocentros (los colombianos Jaime Alvarado y Eduardo Montenegro) y dos delanteros (los también colombianos Juan Becerra y Luis Suárez). Todos ellos, jugadores nacidos entre los años 1997 y 1999.

Con esta operación, el Watford, que preside Gino Pozzo, encuentra acomodo a algunas de sus múltiples promesas en los continuos trasiegos entre clubes (la familia Pozzo posee los derechos de más de un centenar de jóvenes jugadores), a la espera de que algunos de estos chicos eclosionen y obtengan pingües beneficios con sus traspasos. Mientras, el Real Valladolid espera beneficiarse de futbolistas captados por una inmensa red mundial de ojeadores a sueldo de la familia Pozzo, chicos que, en principio, no estarían a su alcance.

Competencia o tapón

La fórmula cambia la filosofía del filial blanquivioleta, ahora superpoblado de extranjeros (en Segunda B no hay límite de extracomunitarios) y, aunque todos han llegado por una campaña, la relación puede prolongarse más temporadas o, al menos, esa es la idea que tiene el club. El Real Valladolid entiende que esta es una forma más barata de hacer cantera y de elevar el nivel de su filial, y que la colaboración con Gino Pozzo no tapará la progresión de los futbolistas del Juvenil A que han promocionado al Promesas (José Luis Sinisterra, Juan Iglesias, Mito Martín, Miguel de la Fuente y Javier Aparicio ‘Apa’, estos dos últimos aún en edad juvenil), al tiempo que estimulará la competencia en todas las líneas. La realidad dictará si los ‘pozzitos’ acaban ejerciendo o no de tapón en los Anexos.

Becerra, Alvarado, Montenegro y Luis Suárez, tras su llegada a Zorrilla.
William Velásquez y Jorge Segura, en los Anexos

El club recuerda que todos los años se produce la llegada de un buen número de futbolistas procedentes de otros clubes al Real Valladolid B y que la salvedad de este año radica en la colaboración con Gino Pozzo y en el carácter internacional de muchos de los nuevos integrantes. «¿Es más cantera un chico que llega de León, Soria o Barcelona que otro que llega de Colombia?», se preguntan retóricamente en Zorrilla.

En las oficinas del club blanquivioleta consideran que han conformado un filial potente para mantenerse con holgura en Segunda División B, aunque la sorprendente eliminación a manos del Villa de Simancas en las semifinales del Trofeo Diputación del pasado martes evidencia que el equipo que entrena Carlos Pérez Salvachúa aún tiene muchos aspectos que ajustar antes de iniciar el campeonato liguero este sábado ante el Adarve en los Campos Anexos.

La colaboración entre el Real Valladolid y el Watford (o lo que es lo mismo: entre Carlos Suárez y Gino Pozzo) ha disparado las especulaciones sobre una posible entrada del italiano en el accionariado del Real Valladolid. De momento, esa situación no se ha planteado y la operación se circunscribe (por ahora) a un asunto exclusivamente deportivo. Las dos partes se están conociendo esta campaña en una primera toma de contacto y, la evolución de los acontecimientos determinará que se prolongue la colaboración o que se puedan plantear otras situaciones. Suárez lleva años tratando de encontrar un inversor que permita el crecimiento de la entidad, desde que se hizo con la mayoría accionarial del club en 2011.

Gino Pozzo y Carlos Suárez no han hablado por ahora de una posible entrada del italiano en el accionariado del club

La familia Pozzo compró el Granada en 2009 a través de Giampaolo Pozzo, padre de Gino. El club andaluz estaba entonces en Segunda B y en dos años subió a Primera, gracias al trasvase con el Udinese. Posteriormente, Gino Pozzo llegó a tener un 5% del accionariado del Espanyol, aunque luego vendió su participación. En 2012, los Pozzo adquirieron el Watford inglés, al que ascendieron a la Premier League en 2015, un hito histórico para los ‘hornets’. La venta del Granada al grupo chino Desport por 35 millones en mayo de 2016 cerró una etapa de los Pozzo en el fútbol español. Ahora, sin entrar en el accionariado del Real Valladolid, cuentan en Zorrilla con una plataforma para mover a sus jugadores de la que el club blanquivioleta también espera beneficiarse.

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