Real Valladolid

Las claves de la venta de Jose Arnaiz al Barça

Jose Arnaiz controla el balón ante David Concha, del Barça B, en su último partido como jugador del Real Valladolid
Jose Arnaiz controla el balón ante David Concha, del Barça B, en su último partido como jugador del Real Valladolid / Gabriel Villamil

El Real Valladolid utilizó varias tácticas en la negociación con el FC Barcelona para garantizarse 3,5 millones por el traspaso, el 15% de una futura venta y todo tipo de variables

ARTURO POSADAValladolid

La venta de Jose Arnaiz al FC Barcelona, cerrada definitivamente ayer, se dio por hecha en el Real Valladolid en cuanto el club azulgrana lanzó sus redes por el canterano. El entrenador Luis César y el director deportivo Miguel Ángel Gómez supieron desde el primer momento que el delantero era susceptible de un traspaso por varias razones: al club le interesaba una buena venta de Jose y el propio futbolista había pedido que le dejasen salir si llegaba una entidad potente como el FC Barcelona, algo que todas las partes anticipaban y que acabó sucediendo. De esta manera, comenzó una negociación que culminó rápidamente el viernes con un principio de acuerdo cristalizado ayer de forma definitiva: Jose, de 22 años, ha firmado tres temporadas con el FCBarcelona (empezará en el filial), con otras dos opcionales, y una cláusula de rescisión de 20 millones que aumentará hasta los 40 si renueva su contrato.

La primera idea de Carlos Suárez en el inicio de la negociación pasaba por ir más allá de la cláusula de 4 millones de euros que contemplaba el contrato del futbolista en Zorrilla, pero la operación se fue moldeando de otra manera y acabó con un traspaso cifrado en 3,5 millones de euros, el 15% de una futura venta para el Real Valladolid y otras variables que, previsiblemente, aumentarán la operación muy por encima de la cláusula. Antes de llegar a ese punto, entró en juego el arte de la negociación, en una partida de póquer que se desarrolló con algunas cartas a la vista.

Para empezar, Miguel Ángel Gómez dejó caer el pasado miércoles 23 de agosto, durante la presentación de Kiko Olivas, que Jose Arnaiz era objeto de seguimiento «por parte de clubes europeos como la Juventus o el Nápoles» que se habían acercado a Zorrilla para verlo en acción, precisamente ante el Barça B. A esas alturas, el club azulgrana ya estaba sentado en la mesa de negociación y el Real Valladolid hizo ver públicamente al Barcelona que podía disponer de otras opciones de venta si no aceptaba algunas de las condiciones que venía demandando. Gómez, formado en la escuela negociadora de Monchi y José María del Nido en el Sevilla, marcó territorio blanquivioleta para que el presidente Carlos Suárez rematase la operación.

La segunda vuelta de tuerca se produjo el viernes 25 de agosto. El Real Valladolid anunció la lista de convocados para medirse al Sevilla Atlético y en ella figuraba inicialmente Jose Arnaiz. Este simple hecho aumentó la presión sobre el FC Barcelona, que comprobó que la negociación seguía más allá de los despachos, en una especie de partida de naipes: el Real Valladolid podía estar forzando la máquina con un farol o pensar realmente en alinear a su canterano-estrella en el Viejo Nervión. Jose hizo ademán de subirse al autocar para emprender el viaje a Sevilla, pero el Barça aceptó la última propuesta blanquivioleta y rápidamente los dos clubes anunciaron un principio de acuerdo para el traspaso del canterano blanquivioleta, que fue desconvocado de inmediato. Con este amago de subirse al autocar, el Real Valladolid obtuvo 400.000 euros más en la operación.

La baja deportiva es muy importante, pero económicamente el traspaso se contempla en Zorrilla como muy satisfactorio. El Barcelona no llegó a abonar la cláusula de 4 millones, aunque el Real Valladolid percibirá un 15% de una futura venta de Jose Arnaiz a otro club. O dicho de otra manera: lo ha vendido por más del 85% de la cláusula y se queda con un 15% de un precio que puede ser mucho mayor dentro de unos años. Si el Barcelona traspasase a Jose en el futuro por 12 millones (el precio de venta del madridista Mariano Díaz al Olympique de Lyon), el Real Valladolid ingresaría 1,8 millones adicionales. Y, puestos a grandes comparaciones, si Jose explotase como culé y el Barça ejecutase una gran venta como la del madridista Álvaro Morata al Chelsea (traspaso de 80 millones), Jose dejaría la friolera de 12 millones más en Zorrilla.

Además, los 500.000 euros que el Real Valladolid no ha cobrado ahora al no alcanzarse la cláusula pueden quedar compensados esta misma temporada gracias a los conceptos por variables que aceptó firmar el Barcelona cuando vio que la negociación amenazaba con enquistarse. Hay cantidades fijadas si Jose disputa un número determinado de partidos, si marca una cifra de goles, si juega en el primer equipo, si es inscrito como profesional, si el Barça gana títulos...

El futuro determinará si las ventajas económicas de esta operación sirven para hacer crecer deportivamente a un Real Valladolid que esta campaña se ha visto privado a última hora de una de sus estrellas, con gran quebranto para gran número aficionados. De momento, un porcentaje importante de la venta de Jose irá destinada a afrontar el pago previsto en el convenio con los acreedores, factor clave para la supervivencia del propio club.

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