Crónica de fondo

Con Ontiveros se intentó deshacer el cambio de Toni, pero para entonces el daño ya era irreparable

Gianniotas intenta progresar hasta la línea de fondo. /RAMÓN GÓMEZ
Gianniotas intenta progresar hasta la línea de fondo. / RAMÓN GÓMEZ
JAVIER YEPESValladolid

La denominada línea de fondo dentro del rectángulo de juego es aquella que delimita el campo por la parte final del mismo –de ahí, lo de fondo– y a su vez alberga una de las porterías.

Y, precisamente, porque la portería, cajón donde el balón al acomodarse marca la alegría o la desdicha está tan próxima a esa verdad irrefutable que es el gol, es una zona minada donde hay que andarse con pies de plomo.

Tiene la ventaja, para el que la defiende, que es zona imposible de tiro; sin embargo se corre peligro inminente de que cualquier maniobra defensiva mal hecha, por imprudente y arriesgada, lleve al contrario hasta el punto de penalty. Algo tan sencillo como esto, ayer le ocurrió al Real Valladolid por dos veces en La Romareda.

Fue una auténtica pena lo que le aconteció ayer al equipo en dos acciones puntuales típicas de jugador juvenil, cayendo en la trampa que le ofrece el contrario.

Si alguien de espaldas a la porteria contraria y pisando la línea de fondo espera algo, solo es que alguien le agarre o le derribe. De lo contario, nada que rascar.

Si por contra corres por la línea con un contrario pegado a ti, lo único que esperas es el derribo –que con la cadera también se puede– y que el arbitro sancione.

Sin embargo para entonces, el Real Valladolid estaba jugando el mejor partido que como equipo yo le haya visto esta campaña.

No me cabe duda de que Sergio González ha dado con la tecla en lo que a jugadores y puestos se refiere y estos le han devuelto la confianza jugando como se esperaba; es decir, bien.

No es nuevo mi comentario, mas bien todo lo contrario, acerca de que esta plantilla no era acorde a lo que el equipo venía demostrando, ni eran los mejores, aunque esto sea subjetivo para muchos, los que saltaban cada domingo al campo.

Ahora, a mi al menos así me lo parece, el equipo es más lógico y sus prestaciones son notablemente diferentes para mejor.

Sin embargo, hay algo que no acaba de gustarme. Como siempre y en mi caso, la cosa va de Toni Villa ¡como era de esperar...!

Si a Sergio le agradezco como aficionado que saque al futbolista al campo, ahora le ruego que le coloque en su sitio verdadero; o sea, donde el futbolista hace daño de verdad y donde va a ser alguien importante en el fútbol si las cosas no se tuercen. Es decir, de diez.

Cuando ayer en el minuto 71 el chaval abandonó el campo, el equipo el sentido del juego, y pasaba al modo vulgar.

Dos delanteros centros en el área de un equipo que te va ganando jugando con diez, equivale a juntar efectivos y a perder espacios de remate. Y si se centra desde los banquillo en lugar de intentar llegar a la de fondo, Gianniotas es el bueno, el recurso no vale.

Con Ontiveros, se intentó deshacer el cambio, pero el daño ya era irreparable. La decisión de que juegue por fuera le vulgariza y de paso ayer dejó a Plano de espectador por el centro. Arreglado el entuerto, la segunda mitad era otra cosa..¡hasta lo de la de fondo!

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