EstrategIA

Esto es lo que busca el Valladolid con su acuerdo con los Pozzo

Eloy de la Pisa
ELOY DE LA PISA

Anda el mundo de las redes sociales algo alterado con esta política que ha implantado el Valladolid de traer de repente para el segundo equipo a jugadores cedidos por el Watford inglés. La pregunta, que tiene mucho sentido, que se hacen muchos aficionados es de qué sirve tener un filial en el que forma a jugadores de otro equipo. ¿No se supone que en un B tienes que tener a tu gente, a tus canteranos, para foguearles e irles cuajando con vistas al primer equipo? Efectivamente, esa es la teoría. Pero, como en todo, está también la realidad. Y a ella hay que adecuarse continuamente. Y más en el mundo del fútbol.

Y la realidad es que el Valladolid B necesita reforzarse mucho para mantener la categoría. Y mantener un equipo en Segunda B es estratégico para el club, porque considera que es la plataforma ideal para dar salida a los futuros canteranos.

Y esos refuerzos pueden llegar por diferentes caminos: buscar jugadores desechados por otras canteras; apuntalar con futbolistas de más de 23 años o subir jugadores del juvenil. El problema estriba en cuando te percatas de que tu cantera afronta un año malo y empiezas a ver que para el filial no hay mucho donde elegir y que con lo que tienes y lo que se te va a quedar, la permanencia está comprometida. Y sabes, además, que el dinero tienes que destinarlo a la primera plantilla, y que el filial va a estar muy justo de presupuesto. Con todos esos elementos, en noviembre, tienes que empezar a pensar qué hacer a la temporada siguiente. En consecuencia, el Real Valladolid ha adoptado la estrategia de apuntalar el segundo equipo con cedidos, algunos de los cuales son de bastante proyección, con el objetivo de que la generación que viene detrás pueda seguir jugando en Segunda B. Como dice el tuitero @alberto_Lario: "Centrémonos en los Corral, D.Vega, Samanes, Tanis, Mario, Mayoral, Sinisterra, Mito, Juan. Los cedidos, como apoyo".

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