REAL VALLADOLID

Gómez, frustrado por la imposibilidad de fichar a De Tomás

Miguel Ángel Gómez. / GABRIEL VILLAMIL

El director deportivo del Real Valladolid: «A Carlos Suárez no hay que apretarle; se aprieta solo»

Fernando Bravo
FERNANDO BRAVOValladolid

Los canteranos no le han sorprendido porque asegura que conocía sus posibilidades. Comparte con Luis César la idea de fútbol y con el presidente la ambición por hacer del Valladolid un club grande.

–¿Gestionar con poco presupuesto es más difícil de lo que pensaba?

–Es diferente. La clave está en no pegar palos de ciego, no perder el tiempo con jugadores que no puedes fichar, en afinar el ingenio para encontrar fórmulas que permitan que lleguen jugadores. Hay que cambiar los filtros de búsqueda, teniendo en cuenta la variable económica.

–Aun así, tendrá que arriesgar.

–Se trata de ser realistas, de ir a situaciones que puedes abordar. Yo no puedo fichar a Cristiano y no podemos vender humo, tenemos que limitarnos a los que están a nuestro alcance.

–¿La exitosa irrupción de los jóvenes cambia sus expectativas, reduce la necesidad de traer gente?

–Ya dije que había una pretemporada para que todos mostraran dónde están. Por ejemplo, conocía perfectamente a Miguel [el juvenil tudelano que marcó ante el Besiktas] y me extrañaba que preguntarais por otros y no por él.

–¿Ha visto en los jóvenes más de lo que esperaba?

–Conocía a la plantilla, la esperaba, sé quiénes son cada uno de los jugadores y lo que pueden dar. Me da pena la situación de Mayoral, porque tenemos muchas esperanzas puestas en él y la lesión ha truncado su inicio, pero no pasa nada porque me gusta que crezcan con nosotros. La lesión no lo descalifica, lo que obliga es a revisar el itinerario preparado para él.

–¿Han surgido ya las primeras diferencias con Sampedro?

–Debatimos mucho, pero hay mucho ‘feeling’. Vemos el fútbol de la misma manera y me gustan sus métodos de trabajo. He dado con uno que ve el fútbol igual que yo. ¿Desencuentro irresoluble? Nunca, a día de hoy, no. Estamos preparados para gestionar conflictos, para enfrentarnos a las dificultades, no para evitarlas.

–¿Y con el patrón?

–Carlos Suárez está muy ilusionado. Dedica mucho tiempo no solo al club sino a los proyectos que tenemos entre manos y no hay que apretarle. Se aprieta el solo.

–Afirma que no hay entradas previstas a corto plazo ¿Y salidas?

–Ha salido Pau pero a día de hoy no hay ninguna prevista. Que haya jugadores atendiendo cantos de sirena? Esto es un mercado con la ventana de fichajes abierta.

–¿Podría Luismi volver a salir cedido?

–No. Luismi tiene contrato hasta 2018, con una opción de ampliación y solo pensamos en que nos ayude a estar arriba. Pero en el fútbol no hay verdades absolutas. Es cierto que hay interés del Nàstic pero lo consideramos un jugador muy importante.

–¿Alguna decepción con los nuevos?

–Las sorpresas, si las ha habido han sido positivas. Queremos gente madura, sana, y nos están sorprendiendo por la rapidez con que se adaptan. Deivid, Antoñito, Pablo, Nacho... se están adaptado rápido.

–Estos jóvenes que han llamado la atención en la pretemporada, ¿tienen alguna posibilidad de jugar con el primer equipo?

–Si no, no estarían aquí. Ellos tienen una edad y saben que hay que respetar las etapas; el resto lo va poniendo el césped. Miguel venía porque lo conocíamos en el juvenil y queríamos darle una recompensa a su trabajo.

–Entonces, ¿lo de la cantera es algo más que un espejismo?

–Cualquier jugador de la primera plantilla y del Promesas está a disposición del entrenador. Si Luis César necesita algo que no tiene en la plantilla, buscará en el Promesas. La clave está en que los del Promesas tengan nivel para responder en alto rendimiento. No es fácil ser canterano. Al principio la gente te quiere ver ahí pero a los tres fallos te critican y te quitan. Hay que preparar a los chavales. Esta claro que estar en el Promesas es un grado.

–Para que usted crezca profesionalmente tiene que hacer crecer al club. Su éxito profesional depende de cómo le vaya al Pucela.

–Yo vengo con ideas y el club desde el primer día está atendiendo esas ideas. De hecho, hemos creado un grupo de trabajo alrededor del primer equipo muy interesante y hay más ideas que va a hacer crecer al club y que explicaremos cuando se cierre el mercado de fichajes. Ahora no podemos hacer una macro ciudad deportiva. Tendremos que ir paso a paso. Poco a poco ampliando este club. Mejores y más amplias instalaciones, pero antes hay que mejorar lo que tenemos. Lo que quiero es mejorar las infraestructuras, tanto a nivel de dirección deportiva como a nivel de instalaciones, porque es la herramienta de trabajo de los jugadores y entrenadores. Mientras mejores condiciones tengas, más posibilidad de crecer.

–¿Usted cree que lo verá?

–Mis maletas están deshechas. Yo tengo tres años de contrato mínimo y vengo con la intención de disfrutar del día a día y de aportar mis ideas. No vengo como salvador de nada. Aquí hay gente muy capacitada muy válida, no solo en el club, sino en la ciudad, pero no valen solo los puñetazos en el pecho, esos tardan poco en salir. Decir que amas al club, que eres de toda la vida, que esto te duele en el corazón y luego crear un ambiente negativo que perjudica a todos, no es ser del Pucela.

¿Cree que el crecimiento del fútbol tiene todavía mucho recorrido?

–Si me habla de la posibilidad de una burbuja, creo que no la habrá. La clave está en los mecanismos de control. Para que algo llegue a su techo tendría que haber habido ausencia de mecanismo de control y ahora los hay, tanto en la Liga como en la Administración. Paso, hace mucho años y llegaron los concursos de acreedores y la desaparición de algún club. Ahora es difícil que vuelva a ocurrir. En este mundo cada uno es libre de intentar lo que pueda donde has invertido. Puedes amar mucho una institución o una empresa pero hay unas normas económicas. Los clubes se están invirtiendo su dinero. Eso se ve en la NBA, en la Premier League, pero entiendo que esto es un mundo de capitales, donde se arriesga se gana y se pierde. Sin olvidar que el factor emocional, que es muy importante y por eso es importante el control de las instituciones. Si tienes 500 niños en una fundación practicando deporte estás haciendo un programa de salud, con proyección social.

–Usted tiene experiencia en eso

–Creo en la formación y en la educación. Soy psicólogo, he trabajado muchos años en la formación, en la rama educativa. He sido cocinero antes que fraile. Se qué es un benjamín, qué piensa, qué piensan sus padres. Luego los he visto en centros de alto rendimiento y me hacen viejo. Sé lo importante que es el entorno del jugador. Algunos quieren aprobar antes de estudiar. Creo que hay que trabajar y, si suspendes seguir estudiando, no cambiar de profesor. Cuando veo el entorno del jugador anticipo cómo va a reaccionar ante los problemas.

–¿A quién le hubiera gustado tener que no podrá traer?

–A mí me gustaría tener a Raúl de Tomás, que tiene las puertas abiertas, un joven con ambición.

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