El Real Valladolid de División de Honor Juvenil se gradúa con honores

Arnaiz intenta controlar un balón en el último encuentro de liga, disputado el pasado domingo./G. Villamil
Arnaiz intenta controlar un balón en el último encuentro de liga, disputado el pasado domingo. / G. Villamil

El equipo entrenado por Víctor Fernández termina la liga cuarto y con Adrián Ramos como pichichi del Grupo 5

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

Los pupilos de Víctor Fernández en el Real Valladolid de División de Honor Juvenil ya han terminado su trabajo por esta temporada y han obtenido un sobresaliente en la calificación final.

Ante el Diocesanos, con su victoria por 4-0, remataron un excelente curso en División de Honor Juvenil que les ha dejado en la cuarta plaza del Grupo 5, solo superados por los todopoderosos Atlético de Madrid, Rayo Vallecano y RealMadrid, equipos «con lo mejor de la categoría a nivel nacional e internacional», en las propias palabras del entrenador del Juvenil Apucelano.

«Es una pena que se termine ya porque ahora es cuando realmente me veo reflejado en la manera de jugar del equipo, tiene una identidad clara y sabe lo que hace, vaya a donde vaya», relata el exfutbolista y ahora entrenador que no duda en asegurar que está «muy contento» por cómo se ha dado la temporada: «da gusto entrenar gente de esta edad con la ilusión que tienen por cumplir su sueño».

El equipo blanquivioleta comenzó la temporada dubitativo y tras cinco jornadas noveno en la tabla de clasificación cayó hasta el décimo puesto, desde donde comenzó una gran remontada. Su entrenador reconoce que lograr ser cuartos era un objetivo que él les puso a mitad de temporada «para intentar motivarlos, porque estaba bastante lejos». Y vaya si lo consiguió. El equipo logró escalar hasta esa posición, a la que llegó a falta de tres jornadas para terminar y ya no la soltó. Víctor reconoce que al principio costó engrasar la maquinaria:«en pretemporada había seis o siete jugadores entrenando con el Promesas y se incorporaron cuando ya había empezado la temporada. Otros estaban con el Juvenil B... No me preocupaba porque la mejoría se iba notando», relata.

Donde más sufrió el conjunto al inicio fue a la hora de defender, principalmente por la falta de efectivos específicos de esa zona del campo. En ese aspecto el progreso también fue notable, ya que se pasó de encajar 20 goles en la primera vuelta, con tan solo tres partidos con la portería a cero, a 14 tantos en contra en la segunda entrega de la competición y 8 encuentros sin encajar ni un solo tanto. «Se fichó a Salisu con la temporada iniciada y el trabajo defensivo se ha entrenado mucho a lo largo de todo el año; eran jugadores de diferentes equipos y cada uno jugaba de una manera. Quizá por mi filosofía más valiente, que intenta jugar en campo contrario, es un trabajo que tienes que hacer durante mucho tiempo y más con jugadores que igual no lo han ejercitado nunca», relata el entrenador de Mérida.

Precisamente esta propuesta de fútbol ha hecho que el equipo vallisoletano haya cerrado la liga siendo el tercer máximo goleador (solo por detrás del Atlético de Madrid y el Real Madrid), con Adrián Herrera como pichichi del Grupo 5, con 22 goles, y su compañero en la delantera, Víctor Socorro, con 19 tantos. Junto a ellos, su entrenador destaca al mediapunta Pablito «al que ya conocía desde hace muchos años» y en el que reconoce que se fija más porque juega en el mismo puesto que él cuando era futbolista profesional. «Le puse el objetivo de conseguir diez goles», relata, «no lo ha logrado, pero ha estado una decena de encuentros con el Promesas. A los jugadores de arriba intento meterles en la cabeza el gol porque para mí es lo más importante», asegura el entrenador.

«Mermados físicamente»

Pese a lo corta que es la liga en División de Honor, los jugadores del Juvenil A del Real Valladolid terminaron la competición «mermados físicamente», en palabras de su preparador. «Adrián Ramos tiene que parar porque tiene problemas de rodilla, Óscar tiene molestias en el pubis... Hemos pecado de plantilla corta pero al final con unos y con otros, dando minutos prácticamente a todos, hemos conseguido acabar bien la temporada», reflexiona Para Víctor es un fastidio que mucho equipos de este tipo se queden tantos meses sin competir, «no lo entiendo, pero es así», afirma, a la vez que reconoce que Alberto Marcos (coordinador de cantera del Real Valladolid) está buscando torneos y partidos para que el equipo siga activo.

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