Marcos Fernández

Desde la grada

Reflexiona el autor sobre lo que hubiera pasado si Marcos Fernández hubiera continuado al frente del club

CARLOS PÉREZ

El martes hizo veinte anos del fallecimiento de Marcos Fernández. Con tal motivo hubo varios recordatorios en la prensa y algún que otro debate en redes sociales sobre la figura del ex presidente. La pregunta más recurrente en todos esos debates fue: «¿qué sería del Real Valladolid si Marcos Fernández no hubiera enfermado». Porque es evidente que el antes y el después se fecha en el día que su hijo Marcos despidió a Cantatore por la radio con Marcos Fernandez ya bastante enfermo.

La mayoría de la gente responde que el Valladolid hoy sería como el Villarreal o como el Getafe (no entiendo en qué se parecen el Villarreal y el Getafe para que los comparen). Yo con el paso del tiempo no comparto aquella visión idílica de aquella época. Es verdad que incluso en una época no muy extensa en el tiempo hubo dos periodos que quizá solo se diferencien en los resultados deportivos. El caso es que en los primeros años se advertía que el equipo era solo una oportunidad de hacer casas y que transcurridos esos primeros años vio que se podía hacer negocio también con el equipo de fútbol.

En ese intento de hacer negocio preparó al club para una hipotética salida a bolsa saliendo la noticia de que éramos el primer equipo en condiciones de cotizar en el mercado bursátil. Su fallecimiento y el escaso arraigo de los hijos con la ciudad provocaron que estos decidieran vender el club. Así que cuando pones a otro a ejecutar tus planes, puede ocurrir lo que ocurrió. Que la ingeniería financiera deje con el culo al aire la caja fuerte del club. Y así nos presentamos en las vísperas de la llegada de Carlos Suárez con una situación en la que la denegación de un crédito por parte de Caja España casi nos vuelve a mandar al cajón de los recuerdos.

Creo que si se pudiese poner en una balanza lo que la ciudad ha dado a los Fernandez y lo que estos nos han devuelto saldrían números rojos en su contra. Aunque cada uno de los que ha pasado por la presidencia antes y después tienen su responsabilidad en la situación actual del club, yo estoy seguro de que de aquellos polvos viene estos lodos.

Con Marcos Fernandez pasa algo parecido a lo que ocurre con la movida madrileña de los ochenta. No ha quedado nada más allá de los recuerdos del año y medio con Cantatore. Eso y una residencia que sí que hay que apuntar en el debe de Carlos Suárez el poco rendimiento que se le ha sacado

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