Míchel tras el Real Valladolid-Cádiz: «No hay perdón. Esa falta no nos la puede rematar»

Míchel y Toni Martínez se lamentan de una ocasión fallada. /G. Villamil
Míchel y Toni Martínez se lamentan de una ocasión fallada. / G. Villamil

Para Nacho, el partido de la próxima semana en Soria «puede ser la última bala»

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

El fútbol es injusto en muchas ocasiones. Se trata de un juego que no siempre premia la mejor y que, desde luego, suele penalizar los fallos que se cometen; y más aún cuando estos llegan en momentos críticos del partido, como ocurrió en el encuentro de ayer en el Nuevo José Zorrilla.

En esta ocasión la víctima fue el Real Valladolid, que vio como el Cádiz igualaba en el descuento un partido que ganaban hasta el remate de Servando al fondo de las mallas cuando ya languidecía el encuentro.

Así lo vivió Míchel y lo relató después en su paso por la zona mixta tras la ducha: «Tras del partido que habíamos hecho lo teníamos prácticamente controlado, aunque sabíamos que en los últimos minutos ellos iban a apretar, teníamos que sufrir». Consideró el jugador que el tanto en contra no fue mérito del Cádiz, sino un error de su equipo: «El gol nos ha hecho mucho daño. No hay perdón. Una falta de cincuenta metros no nos la puede rematar solo e incluso sin saltar. Tenemos que mirar la jugada, recapacitar y que no vuelva a ocurrir, porque estos detalles te fastidian un partido», aseguró el mediocentro valenciano, con gesto muy serio.

Bajo su punto de vista, la fatídica jugada tuvo lugar por «un fallo de concentración». «No hemos tenido ni uno en 91 minutos pero sí en el 92 y se paga. Hay que felicitar al otro equipo y ya está, no hay otra», afirmaba resignado.

Míchel Herrero, que se ha convertido en titular indiscutible en el equipo en los últimos encuentros, se recompuso poco después para intentar sacar una impresión positiva de lo visto a lo largo de todo el encuentro sobre el césped. «Lo que tenemos que hacer es que estos fallos no vuelvan a ocurrir y hay que tener la cabeza muy alta porque hemos hecho un gran partido ante un rival muy difícil». Y continuó: «Esta es la línea a seguir. Hemos hecho un esfuerzo increíble y brindado un gran partido a la afición. Si seguimos en esta línea vamos a estar arriba, donde nos merecemos».

Una vez terminado el choque, y a falta del resultado del Numancia-Real Oviedo que se juega mañana a las 12:00 horas, el equipo blanquivioleta se encuentra a tres puntos de los sorianos, a los que visita el próximo sábado. «Hoy [por ayer] teníamos que ganar, en Soria también, luego tendremos que hacerlo en las siguientes jornadas... Todo lo que nos queda son finales, sea ante rivales de arriba o de abajo. Tenemos que ganarlo todo si queremos estar ahí», aseguró, en referencia a una hipotética posibilidad de alcanzar los puestos de 'play-off' en las últimas cinco jornadas del campeonato que quedan por disputarse.

Sobre la exigencia de vencer en la próxima jornada ante un rival directo también hablo Nacho, para el que «cada oportunidad que pase va a ser una de las últimas». El lateral madrileño apuntó que el equipo ha sido siempre consciente de que, pasase lo que pasase ante el Cádiz, la intención es «ir la semana que viene a Soria a ganar». Y apuró aún más: «Cada vez queda menos y cada partido es una última bala. Tenemos que ir a Los Pajaritos pensado que puede ser la última».

Nacho reconoció que el gol de Servando constituyó «un palo duro porque era la última jugada del partido y el equipo se veía ya con los tres puntos». «Al final te marcan y te quedas solo con uno», reflexionó. Consideró lógica la actitud del Cádiz a la hora de encarar la recta final del partido «porque querían sacar algo», aunque también admitió, al igual que su compañero, que el tanto en contra llegó «por un fallo puntual».

El lateral parece estarse volviendo a asentar en su cuarto partido tras muchas jornadas sin jugar y cuajó un buen encuentro en la banda izquierda junto a Toni, con el que por un lado fabricó la jugada del gol de Toni Martínez y, por otro, logró parar las acometidas de Salvi. «Es un trabajo de todo el equipo», puntualizó, quitándose mérito. No quiso Nacho buscar excusas en la circunstancia de que los tres cambios del Real Valladolid fueran obligados por las lesiones, reconociendo que «son circunstancias que se pueden dar en los partidos y ante las que el entrenador tiene que actuar de la forma que mejor considere».

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