Real Valladolid

El espectador perfecto

Trabajo y familia. Quizá sea una buena definición de fútbol. Más allá de la desafortunada definición de "22 tíos corriendo detrás de un balón", el fútbol es un creador de familias. Y por supuesto un trabajo. Los lazos que se crean por la pertenencia a un mismo equipo de fútbol son muy fuertes porque de equipo de fútbol no se cambia. Pero el lazo es aún más fuerte si ese equipo de fútbol es el de tu ciudad.

Digo esto porque el pasado sábado pudimos ver un ejemplo de buen ambiente. ¿qué cambió respecto a otros días? Los niños. Cuatro o cinco mil niños no habituales poblaron las gradas de Zorrilla invitados por el club y dieron un colorido y un ambiente distinto. Un ambiente mejor. Un ambiente que propició la remontada.

Pretendía haber terminado esta columna sin decir aquello de que los niños son el futuro, pero hay veces que las cosas que son obvias hay que decirlas. Y repetirlas. Los niños son el futuro. Pero el sábado vimos que los niños también son el presente, que se puede contar con ellos. Animaron y taparon la zozobra que se produjo tras el gol del Getafe propiciando ese buen ambiente que ya he dicho mejora el rendimiento laboral, da mayor estabilidad y produce un menor fracaso. Y que sobre todo, se traduce en felicidad.

Es el momento para dar la enhorabuena al club por esa iniciativa y para pedirle que la repita. No se puede echar a los jóvenes del fútbol, pero con precios y horarios lo están haciendo.

Esta familia está dispuesta a recibir a nuevos miembros y tener el carné de familia numerosa. Además, os cuento un secreto; el buen ambiente y la felicidad también generan ingresos.