Real Valladolid

Mea culpa en la reunión con los hinchas

  • En el I Encuentro con la Afición, «Suárez asumió que el club ha metido la pata al dejar marchar a muchos canteranos», explica un asistente

Trece seguidores tuvieron la ocasión de compartir el pasado miércoles dos horas y media con el presidente del Real Valladolid, Carlos Suárez, y el director deportivo blanquivioleta, Braulio Vázquez, en el I Encuentro con la Afición. Las inquietudes de los hinchas fueron variopintas. «Me llamó la atención el asunto de la deuda», cuenta David Rodríguez, uno de los asistentes. «El presidente detalló cómo se había ampliado cada año. También estuvo explicando cuándo costó cada fichaje. Yo, por ejemplo, no sabía que la mitad de los siete millones por Sergio Asenjo se fueron para los fichajes de Alberto Bueno y Manucho».

La reunión se desarrolló en la sala de prensa, pero además de preguntas se intercambiaron ideas. Y hubo algunas críticas. «Sí, sobre la cantera», apunta David Rodríguez. «La gente fue bastante crítica con eso. El presidente reconoció que no lo han hecho bien. Que el club ha metido la pata al dejar marchar a muchos jugadores y que van a intentar cuidar la cantera un poco más».

David Rodríguez vio «muy cercanos» a Braulio y a Suárez. «Braulio nos dijo que la renovación de Álvaro Rubio estaba prácticamente hecha, que solo faltaba la firma, y que estaban hablando con Jaime. Entendí que no iban a contar con Valdet Rama, pero sí con Omar y explicó que Baraja no entraba en el proyecto al buscar un equipo con solo 20 jugadores».

Pedro J. Rodríguez, otro de los invitados, destacó la inquietud de los asistentes «por el propio club». «La gente anda preocupada por la poca afición que hay en Valladolid o por qué los aficionados no van al estadio. La grada se está quedando sin jóvenes y mayores por los horarios y eso es culpa de todos los clubes. Hubo preguntas concretas, pero también aporte de ideas. Esto se tenía que hacer todos los meses, y no solo en este momento, cuando las cosas van mal. De otra manera, se puede pensar ‘vaya, ahora escuchan al aficionado’. Sin embargo, más vale tarde que nunca».