El Norte de Castilla
Real Valladolid

desde la banda

El burro y el bambú

Cuenta la fábula que a un pobre agricultor se le cayó un burro a un pozo. El agricultor pensó en sacarlo, pero reflexionó y pensó que el burro era viejo y el pozo estaba seco. Así que pidió ayuda a sus vecinos para tapar el pozo. Al día siguiente allí estaban todos los vecinos con cubos de tierra para tapar el pozo. Con los primeros cubos que caían escuchaban los llantos del burro pidiendo ayuda, pero pronto dejaron de oírle. Al cabo de un rato se sorprendieron al ver que cuando tiraban un cubo de tierra el burro se sacudía la tierra que le tiraban y aprovechaba para subir un poco más hasta que final el burro consiguió salir del pozo.

El pasado sábado el Lugo nos tiró un cubo de arena. Fue el primero de la temporada y ahora tenemos dos opciones: ponernos a llorar pensando que vamos a morir o sacudirnos la tierra y hacer el primer escalón para el ascenso. Yo fui de los que el sábado se puso a ‘llorar’. Y me arrepiento. No es mi forma de ser, pero en mi cuenta de Twitter fui muy duro con el entrenador y con algún jugador.

Pero fue un calentón. Luego pensé que ni el burro es tan viejo ni el pozo estaba seco. Así que está semana escribo estas líneas para redimirme. No seré yo el que eche tierra al pozo, porque el burro de la fábula se salvó por tener perseverancia y paciencia, no por la ayuda que tuvo desde fuera. Así que el domingo veré el partido contra el Racing sabiendo que la Segunda es larga. Y con el recuerdo del ascenso de la temporada de Mendilibar con el titubeante inicio de temporada que vivimos y de cómo celebramos el ascenso el día de Villalar.

La Segunda División es muy parecida al desarrollo del bambú japonés. El bambú japonés tiene la particularidad de que lo plantas, lo riegas, lo cuidas y durante los siete primeros años no crece. Nada. Pero luego en seis semanas crece 30 metros. El bambú durante esos siete años se ha desarrollado y ha tejido una raíces fuertes que van a soportar su crecimiento.

Nadie ha ascendido en noviembre. Es más, muchos que en noviembre creían haber ascendido terminaron pidiendo la hora.

Así que como creo que hay mimbres en la plantilla y un entrenador con las ideas claras, solo hay que esperar y ayudar. No tirando arena al pozo, sino regando las semillas del bambú japonés.