Real Valladolid

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Lecciones de la Copa

Los jugadores del Real Valladolid celebran uno de los tres goles que marcó el equipo el pasado miércoles ante el Sporting.
Los jugadores del Real Valladolid celebran uno de los tres goles que marcó el equipo el pasado miércoles ante el Sporting. / Joaquín Bilbao
  • Los futbolistas menos habituales se sienten reivindicados tras la victoria ante el Sporting

La Copa del Rey sirvió como estimulante para el Real Valladolid, lo que agradó a todos, especialmente a Joan Francesc Ferrer ‘Rubi’, muy satisfecho con la competencia que encontró en su plantilla. El técnico llegó al vestuario visitante de El Molinón y lanzó un mensaje de optimismo: «Nos felicitó a todos. Estaba feliz porque pasamos de ronda», sintetizó el central Samuel Llorca, uno de los debutantes el once blanquivioleta.

El Real Valladolid copero que se vio en Gijón se irá convirtiendo también en el Pucela liguero, porque Rubi no quiere distinciones y espera contar con todos durante la temporada. La primera ronda de la Copa sirvió para que los futbolistas con menos minutos se asomaran al once e incrementaran su crédito a ojos del entrenador.

David Timor sirvió como epítome de las bondades que ofrece la competición monárquica a la hora de engrasar todos los componentes de la plantilla. «Llevaba esperando una oportunidad y por fin ha llegado en la Copa. Espero que sirva», apuntó el mediocentro, utilizado hasta la fecha de forma puramente circunstancial en la Liga. Timor llamó la atención sobre el césped asturiano por su presencia en la medular y su capacidad ofensiva, coronada con el primer gol del choque. «En el cómputo del partido, creo que he estado bien, pero puedo mejorar. Aún puedo dar mucho más», declaró Timor, un futbolista con hambre.

Buenas sensaciones

«Yo llevaba diez días entrenándome con el equipo y andaba con muchas ganas de aportar y sumar minutos», apuntó Alejandro Alfaro, otro debutante con el Real Valladolid en partido oficial. «Personalmente, estoy muy contento porque hemos pasado la eliminatoria, marqué un gol, jugué los 90 minutos y tuve buenas sensaciones. Al final, acabé cansado, como todo el mundo. Estamos todavía al principio de la competición y creo que nadie se encuentra a un nivel óptimo físicamente. Nos está costando a todos. Está claro que yo vengo de competir menos esta pretemporada y quiero ponerme lo antes posible al cien por cien».

Samuel Llorca salió a El Molinón hipermotivado. «Bueno, más bien motivado como siempre», corrige el defensa. «Como en cada entrenamiento, en cada partido. Para mí siempre es importante competir, hacerlo bien. A veces sale mejor y otras, peor. En este caso, el equipo ha ganado y ha pasado de ronda, así que estoy feliz».

La Copa, a veces denostada por su formato caótico y siempre alfombrada para los mamuts de la Primera División, supuso una bendición para un central como Samuel, deseoso de asaltar la titularidad en Liga, donde Valiente y Rueda se han agarrado al once con firmeza.

«La verdad es que era un partido importante para nosotros, los que no estábamos jugando habitualmente en Liga. Un encuentro para reivindicarnos, para demostrar que también podemos estar en el once titular liguero. Y el partido fue bueno, así que todo el equipo debemos de estar enhorabuena», se congratuló Samuel.

Omar Ramos apareció en el once copero ante el Sporting después de asomarse a la titularidad también en las primeras jornadas de Liga. Ante el Racing, el extremo canario se llevó una buena tunda de golpes en el pie y en Gijón acusó las contusiones y el cansancio acumulado. «Aguanté lo que puede hasta que me cambiaron», explicó. Omar agradeció la confianza que Rubi le ha otorgado en esta etapa. «Sí, el míster está confiando en mí. Espero seguir demostrando que puede hacerlo y mejorar día a día».

Los jugadores del Real Valladolid que pasaron por la zona mixta de El Molinón analizaron el margen de mejora que tiene el equipo. Rubi, un estudioso incansable, aún pule detalles tácticos y los futbolistas se muestran dispuestos al aprendizaje y a la corrección de errores.

«Se pueden mejorar muchas cosas», concede Timor. «Tal vez, no echarnos atrás cuando metimos el primer gol y seguir mandando en el partido como estábamos haciendo, pero, claro, el rival también juega».

«El equipo tiene que dar la misma versión tanto en casa como fuera», observa Samuel. «Un equipo grande sale igual en todos los campos: a ganar y a dominar. Podemos hacerlo bien en cualquier sitio y ese es un reto que debemos marcarnos. Tras la victoria ante el Sporting, pensamos ya en el partido contra el Alcorcón, un choque bonito».

Más goleadores

El Real Valladolid se ha desmelenado en los dos últimos partidos. El Racing se llevó tres goles en Zorrilla y el Sporting, otros tres en El Molinón. La nómina de goleadores se amplió en la Copa con los tantos de Timor, Alfaro y Samuel, goles muy diferentes en su creación. Timor demostró su capacidad para empalar balones sueltos y sorprender desde media distancia, Alfaro exhibió un gran entendimiento con Roger (al menos en la pared que dio origen al 0-2) y Samuel supo rebañar el balón suelto tras una falta de Óscar Díaz que provocó algunas hogueras en el área del Sporting.

«Ojalá tenga muchas oportunidades de este tipo», incidió Alfaro. «Quiero meter muchos goles y ayudar al equipo. Estuve todo el partido intentando buscar algún pase para Roger y al final me lo dio él. Para eso estamos. Hay gente muy buena, con la que es fácil asociarse arriba y eso es importante. Cuando no le toca a uno, le toca al otro».

Los menos habituales en Liga salieron de El Molinón muy reforzados, incluidos los canteranos Xavi Carmona y Jorge Hernández, desde la pretemporada incluidos en los entrenamientos del primer equipo para aprovechar los resquicios que puedan dejar en los partidos los jugadores con ficha profesional.

El choque ante el Sporting no fue una molestia metida con calzador en la Liga sino una oportunidad para el Real Valladolid. «La Copa era importante para todos y el míster nos lo hizo saber desde el principio», desliza Alfaro. «Queríamos reivindicarnos, tener minutos, coger confianza. Yo creo que todo el mundo acabó contento».