Real Valladolid

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Los hermanos Lebron y Eleguá

Johan Mojica baila para celebrar el gol que marcó en el Carlos Belmonte.
Johan Mojica baila para celebrar el gol que marcó en el Carlos Belmonte. / Juanjo Valverde
  • Mojica y Bergdich se desataron y tuvieron en jaque a los defensores del Albacete

Johan Mojica llegó al Carlos Belmonte con los auriculares Apple serpenteando por las orejas. Sonaba ‘Llegamos’, de los hermanos Lebron, el grupo que dio nombre al género musical de la salsa, nada que ver con el baloncestista de Akron, Ohio. «Ahora que nosotros llegamos, la rumba va a empezar / Vamos p’alante, mi hermano, que las siete potencias nos van a ayudar».

El futbolista colombiano entró en el vestuario con el ritmo de los Lebron y tuiteó una foto de un partido anterior, en la que aparecía la elástica blanquivioleta con su nombre colgada en la taquilla. En la tarima inferior, un pantalón de juego blanco, una camiseta de calentamiento, unos calzoncillos Nike, sobres de tonificadores musculares, compuestos energizantes y suplementos alimenticios, y un pequeña biblia con los salmos y proverbios del Nuevo Testamento.

«Listos para una guerra que hay que ganar con la ayuda de Dios y las siete potencias», anunció Mojica.

Las siete potencias africanas son un grupo de deidades de origen yoruba invocadas por los practicantes de la santería, religión sincrética de los viejos cultos africanos y el catolicismo. Una de esas potencias es Eleguá, quien, según el credo santero, «abre todas las puertas y aparta los obstáculos».

Imbuido por el espíritu de Eleguá, Johan Mojica se hinchó a romper la banda derecha del Albacete, donde el lateral Carlos Moreno vivió atormentado. Mojica recorrió arriba y abajo el carril izquierdo, sumó kilómetros y por fin pudo dar rienda suelta a las danzas de la ‘salsa choke’, tan de moda en Colombia. Robó un pase atrás del Albacete, se plantó ante Rivas, amagó y amagó, y batió al meta local. Movimiento de caderas, brazos al aire y pies sin pausa. ‘Choke’ puro que ya amagó tras el gol anulado ante la Ponferradina. Corría el minuto 33 y el Real Valladolid estiraba el marcador hasta el 1-3, tras el tanto inicial de Rubén Cruz para el Albacete, el empate de Óscar González para el Pucela y el primer gol en el partido de Zakarya Bergdich, su hermano, su ‘bro’.

La conexión entre las dos dagas de las bandas fructificó en la segunda parte. Mojica tomó el raíl una vez más, dejó en la estacada a Carlos Moreno y colocó un preciso centro al área que remató Bergdich sin oposición para el 1-4. El franco-marroquí resultó un martirio para Pol Bueso, el lateral izquierdo de la escuadra manchega, y se ha convertido inesperadamente en el pichichi del Pucela con cuatro dianas. Si Óscar Díaz sigue sin marcar en ausencia de Roger, alguien tendrá que coger la bandera realizadora. Ese está siendo ‘Zak’.

Bergdich se lesionó, entró Omar y las bandas fueron mutando. El Pucela se deshinchó, Mojica se quedó en la reserva (le sustituyó Jeffren) y el Albacete quiso entonar la letra de los hermanos Lebron. «Ahora sí que estamos calientes / y vamos a echar todo lo malo atrás». Las siete potencias cumplieron, pero, visto el 3-4 final, casi se cambian de bando.