Real Valladolid

Bálsamo o aguardiente

Álvaro Rubio, ante Adrián
Álvaro Rubio, ante Adrián / Pascual Fernández
  • El Real Valladolid afronta esta tarde un partido con muchas aristas ante el irregular filial del Barcelona

  • Todo lo que no sea el triunfo acrecentará las dudas internas y externas sobre el equipo

Joan Francesc Ferrer 'Rubi' ha convocado este domingo a 20 jugadores para medirse al FC Barcelona B sobre el césped de Zorrilla. En la lista están todos los jugadores disponibles del primer equipo: Javi Varas, Jorge Hernández, Chica, Mojica, Marc Valiente, Samuel, Rueda, Chus Herrero, Peña, Leão, Óscar, Omar, Lluis Sastre, Álvaro Rubio, Bergdich, Timor, Óscar Díaz y Jeffren. Los delanteros Roger y Alfaro causan baja por lesión. El entrenador completa la convocatoria con los jugadores del filial Guille Andrés y Jorge Hernández.

En las últimas dos semanas, el Real Valladolid ha vivido un sinfín de vaivenes. Hace 15 días, el triunfo ante el Recreativo supuso una gran bocanada de oxígeno para frenar en seco una ominosa crisis de resultados del equipo blanquivioleta. El público de Zorrilla despidió a sus futbolistas con aplausos. Sin embargo, el barco volvió a zozobrar en el siguiente choque en El Sadar, donde el Pucela se vio incapaz de remontar el 2-1 ante un Osasuna con diez jugadores. El ambiente alrededor del equipo volvió a viciarse. El último referente, en la Copa del Rey, otorga nuevas esperanzas. A pesar de la eliminación en el Martínez Valero frente al Elche, el Real Valladolid sacó el rodillo en la segunda parte con un solo lunar: la falta de gol, ya fuera por la falta de puntería o por el acierto del portero Tyton. Pero hasta mediodía no se sabrá la convocatoria.

Esta noche en Zorrilla (19:00 horas, Esport3 y LaLigaTV.es), el equipo de Joan Francesc Ferrer ‘Rubi’ tiene la oportunidad de despedir el ‘horribilis’ 2014 con un triunfo ante el Fútbol Club Barcelona B que deje un buen sabor de boca a la sufrida hinchada blanquivioleta antes del parón navideño. Se trata de demostrar con goles la mejoría exhibida en Elche, desplegar el mismo juego atrevido, y no ofrecer la versión desteñida de Pamplona. Lo contrario, la derrota y el juego anodino o insulso, puede suponer un aumento exponencial de las dudas que, tanto dentro del equipo como en las gradas, han dejado los últimos partidos. El puesto de Rubi no peligra, pero no ganar hoy dejaría abiertas unas vacaciones llenas de desasosiego mirando una clasificación en la que los de arriba se escapan.

El Barça B que entrena el vallisoletano Eusebio Sacristán parece un buen rival para alejar la crisis liguera. Como todos los filiales, el conjunto azulgrana posee un componente de imprevisibilidad: nadie sabe cómo saldrá el melón de los partidos de un equipo atrevido, que juega a imagen y semejanza de la primera plantilla culé, capaz de tumbar al Girona en Montilivi hace dos jornadas (0-1) y de lanzarse por el precipicio frente al pujante Mirandés el pasado fin de semana en el Mini Estadi (1-3). La juventud del Barcelona B puede demostrar toda su pujanza o acusar la bisoñez, pero con su sistema 4-3-3 y su gusto por el fútbol de toque, el juego combinativo y la apuesta ofensiva, no vendrá a Zorrilla a parapetarse en el área de Ortolá.

Si al Real Valladolid le escoció la última derrota liguera en Pamplona, el Barça B vivió un cataclismo tras caer ante el Mirandés. Eusebio estalló: «Hay comportamientos que no me han gustado y debo atajarlos. Invito a salir del Barça B en este mercado de invierno a los jugadores que solo piensan en este equipo como un escaparate», declaró el técnico azulgrana. El viernes se mostró más conciliador: «Estoy muy contento de cómo están trabajando los futbolistas toda la temporada. Debemos seguir pensando con espíritu colectivo y solidario», señaló en declaraciones recogidas por la web del FC Barcelona.