Real Valladolid

Real Valladolid

Una gesta de otra época

Titulares de El Norte de Castilla con goleadas históricas del Real Valladolid como local.
Titulares de El Norte de Castilla con goleadas históricas del Real Valladolid como local. / El Norte
  • El 7-0 al Barça B es la segunda mayor victoria blanquivioleta en choque oficial en el Nuevo Zorrilla

El Real Valladolid de Joan Francesc Ferrer ‘Rubi’ alcanzó el domingo la frontera de los siete goles en un partido, una cifra con pocos precedentes en el Nuevo Estadio José Zorrilla. Solo en Copa del Rey, en enero de 1991, el Pucela calcó otro 7-0 ante el Benidorm en treintaidosavos de final. Y antes, en la Copa de la Liga, había logrado un marcador aún más abultado. En aquella competición fugaz, el Real Valladolid no solo levantó el trofeo de campeón en 1984, sino que además certificó la que, hasta la fecha, es la mayor goleada blanquivioleta en su actual recinto de juego. El conjunto que entrenaba entonces Vicente Cantatore se despachó a gusto en abril de 1985 con un demoledor 8-0 ante el Antequerano, un equipo que militaba en Segunda B y que quedó totalmente desarbolado en la eliminatoria. En aquel partido, marcaron Moré, Duque (3), Ito (2), Mágico González... y Eusebio Sacristán, quien el domingo vivió otra exhibición goleadora del Real Valladolid, pero esta vez como técnico del FC Barcelona B. Curiosamente, en el choque de vuelta en el estadio del Antequerano, también se anotaron ocho goles... pero de forma más equilibrada:el marcador reflejó un 4-4 final.

En la competición liguera, el aún humeante 7-0 del conjunto de Rubi supone la victoria más abultada favorable al Pucela en el Nuevo Zorrilla. Los 9.081 espectadores que acudieron al estadio el domingo podrán presumir de haber presenciado uno de los partidos que se recordarán durante generaciones.

En la historia pucelana, no hubo que esperar mucho para ver flamear el primer ‘7’ en el marcador. Sucedió en la campaña 1928-1929, la primera del Real Valladolid. El equipo dirigido por Esteban Platko apabulló en la duodécima jornada del campeonato de Segunda al Real Murcia con un 7-2 en el campo de la Sociedad Taurina, junto a la actual plaza de toros.

«Salió un Real Valladolid único, que nos ha hecho gustar los laureles de una victoria rotunda, limpia, sin penaltys, conseguida con tantos de mérito a cual mejor y precedidos de jugadas vistosas y efectistas», consignó la crónica de El Norte. Pablo López, con tres tantos, Perico San Miguel (dos), Evaristo San Miguel y Pipi Pombo rubricaron la nómina de goleadores aquel 19 de mayo de 1929.

La Asamblea Nacional de la Federación Española relegó al Real Valladolid a Tercera División en el verano de 1929. En la categoría de bronce, el conjunto albivioleta logró un 7-1 ante el Racing de Ferrol en la temporada 1933-1934, en la que acabaría logrando el ascenso a Segunda. En el recinto de la Sociedad Taurina dejó otros dos marcadores para el recuerdo, ya de nuevo en el segundo escalón del fútbol español:un 8-2 ante el Sporting de Gijón el 25 de diciembre de 1934 (gran regalo de Navidad en un choque aplazado dos días antes, con goles de San Emeterio (3), Kohut (2), Emilín Sánchez y Susaeta) y un 9-0 frente al Stadium Avilés en febrero de 1936 (con cinco tantos de Hoyos, salpicados con dianas de Barrios, Alonso, Emilín Sánchez y Pablo López).

Hubo que esperar al inicio de la temporada 1946-1947, en Tercera, para ver más marcadores abultadísimos, los primeros de este calibre en el Viejo Estadio Zorrilla (entonces solo llamado Municipal):un 9-0 al Plasencia, un 10-0 al Béjar Industrial (la mayor goleada del Real Valladolid en un partido de Liga hasta la fecha, independientemente de la categoría) y un 8-0 endosado al Atlético de Zamora. Tanta fecundidad condujo al Pucela a celebrar la vuelta a Segunda.

Aquel Real Valladolid entrenado por Antonio Barrios era un cohete y en febrero de 1948, en la temporada que acabaría culminando con su primer ascenso a Primera División, venció al Badalona por un contundente 7-2, con tantos de Juanco (2), Vaquero (2), Lasala, Coque y del badalonés Jorge en propia meta.

El Pucela inició una larga andadura en la élite que se interrumpió al término de la temporada 1957-1958. Pero aquella campaña, con Rafa Yunta en el banquillo, marcó por primera vez siete goles en un partido de Primera. Sucedió ante el entonces Real Gijón (la dictadura de Francisco Franco había prohibido los nombres ‘extranjerizantes’ y los asturianos habían perdido el reconocible Sporting), con un festival de goles encabezado por los cuatro tantos de Badenes, seguido por las dos dianas de Rodríguez I y el gol de Gallet para el 7-3 final. La crónica de El Norte empezó así: «Es preciso, antes de cantar las excelencias del conjunto vallisoletano, hacer una advertencia previa: ¡cuidado con la confianza excesiva!». El Real Valladolid acabó descendiendo.

En Segunda, el Pucela fue un ciclón. En menos de un mes (entre octubre y noviembre de 1958), castigó al Deportivo de La Coruña con un 8-2 y al Gerona con un 8-1. Acabó como primer clasificado y volvió a la élite.

La mayor goleada de la historia pucelana en Segunda llegó el 22 de diciembre de 1968, con un brutal 10-1 al Jerez Industrial. Lizarralde (4), Lasa (2), Moya (2), Lorenzo y el visitante Lolo en propia meta sellaron la gesta para un Real Valladolid «joven y crecido, en vena de aciertos».

En la campaña 1970-71, en Tercera, el Pucela se impuso al San Sebastián por 8-1 y la penúltima gran goleada como local en Liga fue en Segunda en la campaña 1978-79, con un 7-1 al Racing de Ferrol. Marcaron Rincón (3), Moré y Estella (ambos de penalti), Jorge y Camacho. El resultado más recordado llegó en Primera, a domicilio, en el inolvidable 3-8 ante el Oviedo en mayo de 1996. Ahora, de nuevo en Segunda, el Pucela de Rubi se sube al carro de las goleadas históricas con un 7-0 para la hemeroteca.