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Rubén de la Barrera: «Cada vez dominamos más»

Rubén de la Barrera, en los Campos Anexos
Rubén de la Barrera, en los Campos Anexos / Ricardo Otazo
  • El técnico del filial blanquivioleta destaca la brillante adaptación de su equipo a una categoría tan exigente como la Segunda División B

Rubén de la Barrera Fernández (La Coruña, 1985) sigue alimentando su leyenda de técnico prodigio. Llegó al Real Valladolid B entre grandes expectativas y, después de 18 jornadas, el Promesas brilla como séptimo clasificado en el Grupo I de la Segunda División B.

–¿Qué balance hace de la temporada en este parón navideño?

–Muy positivo en todos los aspectos. Lo primero, por la aportación de jugadores al primer equipo y, además, por el óptimo rendimiento propio. Cada vez jugamos mejor y, a estas alturas de la temporada, contamos ya con 29 puntos, una cifra importante.

–¿Cuáles son las principales virtudes su plantilla?

–De entrada, que es un equipo ‘entrenable’, una virtud importantísima. Cuento con chicos jóvenes que quieren ser mejores cada día, que quieren crecer como equipo e individualmente. Esto permite ir puliendo las herramientas que queremos utilizar en cada momento de los partidos. Cada vez somos más flexibles y nos adaptamos a diferentes contextos. Todo esto es consecuencia del grado de ‘entrenabilidad’ de los jugadores.

–La predisposición de los futbolistas parece total...

–Así es. Los chicos compiten ahora en otra categoría, una Segunda B muy exigente, y tienen claro que estarán más cerca de la victoria si dominan el mayor número de registros posibles. Nos preocupamos de hacer más méritos que el rival para ganar.

–¿Pensaba que el Promesas se adaptaría tan rápidamente a Segunda B?

–No me sorprende el nivel de juego desplegado, que ha sido bueno, pero sí la cantidad de puntos. Desde luego, no esperaba tener esta puntuación en diciembre.

–¿Logra que su equipo se sienta dominador en todas las situaciones?

–Nos vamos acercando. Cada vez somos mejores y resulta más difícil batirnos. Dominamos más tiempo con la pelota y no sufrimos excesivamente cuando no la tenemos. Intentaremos dar una vuelta a este proceso en el segundo tramo del campeonato para hacer aún más cosas.

–¿De qué partidos se siente más satisfecho en estas 18 jornadas?

–El primero, el que tiene todo el mundo en la mente, por el rival, el escenario y el efecto que generó. Hablo de la victoria en el estadio Zorrilla ante el Real Oviedo. Fue un referente porque ganamos al mejor equipo de toda la categoría. Con pocos retoques, será seguro un conjunto de Segunda A. Por otro lado, hay una serie de victorias importantes que nos han permitido seguir creciendo.Una, en el campo del Somozas, un rival complicado en su casa. Por otro lado, el ciclo de cinco partidos consecutivos contra rivales de arriba, Guijuelo, Logroñés, Celta B y lo que nos terminó de dar un plus, las victorias contra el Marino de Luanco y el Lealtad. No me podría quedar solo con un triunfo, pero si tuviera que hacerlo elegiría el del choque ante el Oviedo.

–¿Le gustaría que su equipo jugase en hierba natural en lugar del gastado césped artificial de los Anexos?

–Soy realista. Juego donde me dicen y, si no hay otra posibilidad, pues perfecto. Lo hacemos ahí sin problemas. Por otra parte, yo entiendo que el equipo sería mucho mejor y se sentiría más cómodo en hierba natural. O en hierba artificial, pero con otra superficie diferente a la que tenemos.

–¿Puede pensar este Promesas en luchar por el ascenso a Segunda?

–Para que eso ocurra, deberíamos estar muy bien durante todo el año, ganar con regularidad y, aun así, dependeríamos de lo que hicieran otros equipos que aspiran a esa meta. En marzo, habrá equipos disparados por arriba. Ahora, resulta francamente negativo pensar en ello porque no conduce a nada. En Guijuelo ya se comentaba esto cuando fuimos cocampeones de invierno. Sé de lo que hablo. Debemos ir tranquilos, partido a partido.

–¿Cuál es la fórmula del éxito de Rubén de la Barrera como entrenador?

–No hay ningún secreto. Tengo una autoexigencia máxima y la intento transmitir. Vivo esta profesión con muchísima pasión e intensidad. Quiero ser cada día mejor: controlar todos los factores posibles y estar preparados para resolver todo tipo de circunstancias. Creo que no hago cosas raras, ni diferentes a otros entrenadores.

–¿Cómo prepara usted un encuentro del Real Valladolid B?

–Los medios en esta categoría son menores, pero determinadas plataformas permiten visualizar muchos partidos, algo que hasta hace poco resultaba complicado. Efectuamos dos análisis en uno. Extraemos mucha información del rival y también seleccionamos uno o dos equipos del grupo que se asemejan a nuestras características. Comparamos cómo operan ante determinados rivales y cómo lo hacen ante equipos parecidos a nosotros. Hacemos dos o tres montajes de vídeo por semana y los chicos llegan a los partidos con muchas dudas resueltas. Intentamos anticiparles el partido, con contextos similares durante los entrenamientos. Hacemos un ‘mix’ entre modelo propio y particularidades concretas de determinados rivales.

–¿Cómo lleva no disponer de algunos jugadores clave por las necesidades del primer equipo?

–Sé dónde estoy y esto me evita muchas decepciones. Soy el entrenador del Real Valladolid B y me siento muy orgulloso de trabajar aquí. Además, cuando esos chicos no están con el primer equipo y vuelven con nosotros, les recuerdo que no deben dejar de crecer y que no tienen motivos para venirse abajo si no son convocados con la plantilla profesional. Eso siempre debe constituir un estímulo. Hay que gestionar los estados emocionales y ellos deben demostrar en todo momento que merecen estar arriba.

–Estará deseando que el primer equipo se refuerce para contar más en el Promesas con Guille y Jorge...

–Con estos dos jugadores, somos más y mejores, pero su ausencia ha obligado a otros chicos a dar un paso al frente y asumir mayores responsabilidades, que serán provechosas para todos, incluido el propio club.

–¿Cómo es su relación con Rubi?

–Hay mucha comunicación diaria. Nunca tenemos problemas, no hay ruidos. Manifestamos necesidades y estamos en permanente contacto. Conozco sus inquietudes, sus planes y eso me ayuda para gestionar el filial de la mejor manera.

–¿Qué jugadores han demostrado más progresión en el Promesas?

–El equipo ha crecido, y eso ha supuesto que mejoren todos. Por nuestro modelo, hay jugadores que se han visto obligados a dar pasos adelante. Uno de ellos es Iván Casado, un chico que ha evolucionado muchísimo. Toni, en su primer año sénior, ha tenido un rol mucho más protagonista en ausencia de Guille Andrés y Jorge. Y también jugadores como Ayub, Ramiro, Navas, Fran No y Ángel, que viene del Real Madrid con muchísima humildad... Pero por encima de todo, destacaría la mentalidad colectiva, muy difícil de encontrar siempre en un filial.

–¿Qué deseo tiene para 2015?

–Seguir disfrutando con lo que hago. Trabajar con la máxima ambición, intensidad y pasión. Y ser capaz de transmitirlo.