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David Timor también brilla con goles

David Timor celebra uno de los dos tantos que marcó el pasado sábado ante el Numancia.
David Timor celebra uno de los dos tantos que marcó el pasado sábado ante el Numancia. / Gabriel Villamil
  • El mediocentro, autor de cinco tantos, quiere superar los siete que marcó en Liga con el Girona

David Timor Copoví (Carcagente, Valencia, 1989) se siente liberado como interior izquierdo, cuando André Leão le guarda la espaldas y Álvaro Rubio le acompaña por la derecha. Con dos pivotes más, da rienda suelta a su vocación ofensiva. A Timor le gusta probar a los porteros y, con cinco goles, es ya el tercer máximo realizador del Real Valladolid esta campaña, por detrás del exuberante Óscar González (13) y del eléctrico Johan Mojica (7). David Timor ha igualado el registro de Zakarya Bergdich, cedido en el pasado mercado invernal al Genoa italiano. Ante el Numancia, el valenciano marcó dos de los cuatro goles.

«Con el 4-3-3 me puedo desenganchar y puedo llegar más arriba. Está claro que los dos interiores disponemos de mucha libertad porque sabemos que André [Leão] está detrás y tenemos más confianza. Uno de los dos puede llegar perfectamente arriba y el otro, según dónde transcurra la jugada, tiene que guardar más el sitio. Pero el año pasado jugué muchos partidos en la posición que ocupó André ante el Numancia y también pude marcar goles», explica.

Timor brotó como realizador la pasada campaña en Segunda División. Anotó siete goles en Liga y uno en Copa con el Girona. Durante sus dos temporadas como integrante del primer equipo de Osasuna, únicamente logró una diana, aunque convertir tantos en Primera siempre resulta mucho más complicado, especialmente para un centrocampista. «Siempre hay mediocentros que meten goles. Cuantos más marque, más podré ayudar al Real Valladolid. No es mi faceta primordial, pero da muchísima confianza».

David Timor aporta fuerza y toque en la medular. Cuando se le señala su condición de jugador físico, sonríe. «Me suelo llevar más golpes de los que reparto, pero cuando lo hago se me ve y así están las tarjetas [ha recibido nueve amarillas en 24 partidos y está al borde de la segunda suspensión]. Yo no creo que mi fútbol sea tan físico: voy bien en el juego aéreo, pero me caracterizo por tener el balón y tratar bien la pelota, más que por ir a las disputas, aunque hay que hacer de todo».

El pasado verano, David Timor rescindió su compromiso con Osasuna, se convirtió en un futbolista libre y recaló en Zorrilla con un contrato hasta el 30 de junio de 2017, aunque el club navarro percibirá la mitad de los ingresos si es traspasado antes de esa fecha.

Introvertido desde niño, Timor creció admirando al vallisoletano Rubén Baraja, referencia clave del centro del campo del Valencia entre los años 2000 y 2010. Durante sus vacaciones, le gusta jugar al pádel y, en Valladolid, suele prescindir del coche para acudir a los entrenamientos. Como vive cerca del estadio José Zorrilla, se desplaza andando o en la bicicleta eléctrica que compró la pasada campaña cuando militaba en el Girona. Timor es otro ejemplo más del saludable ‘boom’ del ciclismo urbano que se vive en todo el mundo y al que muchos futbolistas se suman sin complejos. Mikel Balenziaga, por ejemplo, también solía llegar a Zorrilla en una bicicleta plegable durante su etapa como blanquivioleta. Cuando Balenziaga militó en el Numancia, varios jugadores del conjunto rojillo acudían a los entrenamientos en Los Pajaritos dando pedales.

Timor fichó por el Real Valladolid «para jugar», pero consciente de la competencia que tenía en el vestuario pucelano. «Hay tres compañeros buenísimos en la misma posición. El míster está confiando ahora en mí y estoy muy contento, pero los que no juegan, aprietan mucho y se merecen jugar tanto como yo... o más».

El mediocentro valenciano valora muy positivamente el hecho de que Joan Francesc Ferrer ‘Rubi’, técnico blanquivioleta, mantuviera ante el Numancia a los mismos jugadores que cayeron con estrépito en el campo del Betis. «Cualquier entrenador habría cambiado a tres o cuatro futbolistas y nadie habría dicho nada, pero el míster confió en los mismos, salvo el cambio forzado de Chica, y la verdad es que se agradece. Ese voto de confianza reforzó al equipo».

El Real Valladolid respondió con una victoria contundente (4-0) y Timor colaboró en la fiesta realizadora por partida doble. «Me gusta aportar todo lo que pueda. Si son goles, mucho mejor. Mi reto ahora es superar los siete que marqué en Liga con el Girona».