Real Valladolid

Porterías con telarañas

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Javi Chica da un pase ante la presión de un futbolista del Sporting. / PEIO GARCÍA

  • El Real Valladolid no genera apenas ocasiones en el triangular ante Cultural y Sporting, pero mantiene la fiabilidad defensiva mientras Garitano prueba alternativas en el dibujo táctico

Gaizka Garitano solo tiene dos obsesiones durante la pretemporada del Real Valladolid: que los futbolistas sumen minutos de competición y que los amistosos finalicen sin lesionados. Johan Mojica y Marcelo Silva, con molestias físicas, no pudieron cumplir ayer la primera premisa. Tampoco pudo hacerlo Rodri en la medida que el técnico habría deseado, ya que el delantero sufrió un corte en la cabeza que le obligó a irse al vestuario a la mitad del choque de 45 minutos ante la Cultural. Sin embargo, Rodri ingresó luego desde el banquillo para jugar la última media hora frente al Sporting. Garitano cruza los dedos en lo tocante a las lesiones porque, con una plantilla tan disminuida en efectivos, cualquier contratiempo puede abrir un boquete de proporciones considerables. Por eso, la imagen de Javi Chica cojeando durante el medio tiempo ante los asturianos levantó algunas alarmas... que el propio técnico se encargó de apagar en la sala de prensa. El lateral derecho sufrió un pisotón en el tobillo que fue solventado por los médicos mediante una pulverización rápida de ‘spray’ sobre el césped. Chica arrastra dolores en la articulación que le obligan a jugar con un agujero en la bota para mitigarlos, por lo que cualquier precaución es poca. La temporada pasada ya vivió un calvario, sorteado con infiltraciones.

En el Reino de León se vio a un Real Valladolid pesado, con las piernas cargadas por la dureza de la pretemporada y con poca capacidad ofensiva. Si en Zamora descorchó a su rival con una goleada de enjundia (1-6), ayer los goles se evaporaron en un triangular que se olvidará rápidamente (sendos empates a cero ante Cultural y Sporting). Este tipo de compromisos, con dos partidos de 45 minutos, suelen resultar proclives al aburrimiento. La cautela se impuso en los dos primeros miniencuentros del Torneo Aspire, donde el Real Valladolid no encontró las cerraduras de la Cultural ni del Sporting, pero tampoco concedió ocasiones claras de gol, más allá de un centro desde la banda que acabó con un disparo desviado. El Pucela continúa invicto durante la pretemporada, algo de lo que Garitano se siente orgulloso. Los pilares del nuevo proyecto se asientan en un orden defensivo y, a partir de ahí, se irán edificando nuevas partes de la construcción blanquivioleta.

Más allá de la ausencia de goles, el viaje a León permitió comprobar que Garitano no se aferrará al 4-2-3-1 que ha empleado durante el verano. Ayer, y aun con la falta de delanteros, probó con un 4-4-2 que anticipa que este Real Valladolid dispondrá de varios trajes tácticos. La prueba saltó por los aires cuando Rodri tuvo que marcharse ensangrentado al vestuario, pero la idea ya quedó bosquejada. No será la única variante: el entrenador blanquivioleta también apuntó antes de subirse al autocar otro esquema: jugar con tres centrales. Para ello, el equipo necesitará reforzarse con los tres o cuatro fichajes que aún faltan para dar empaque al proyecto. Braulio Vázquez aún tiene trabajo por delante para apuntalar el vestuario.

El Sporting, plagado de reservas, se llevó el triangular al imponerse por 1-0 a la Cultural en el último enfrentamiento de la noche con un tanto de Mendi. A esas alturas, el Pucela ya estaba en el autocar pensando en el último amistoso contra el Eibar del sábado y en el debut liguero frente al Córdoba de la próxima semana.

Atasco ante la Cultural en un ensayo fallido del 4-4-2 por la brecha de Rodri

La primera prueba del Real Valladolid en el Reino de León resultó fallida. Gaizka Garitano probó la variante del 4-4-2, con Caye Quintana y Rodri como puntas puros para buscar nuevas alternativas ofensivas. Sin embargo, los goles desaparecieron y el fútbol blanquivioleta resultó espeso, con poca chicha y una sensación plomiza. La defensa del Pucela, con tres canteranos, pasó algunos apuros. La Cultural mandó a Babalola, un veloz extremo, a atacar continuamente la banda de Anuar (de nuevo como lateral derecho). El conjunto leonés exprimió una y otra vez esa posibilidad, aunque las internadas del nigeriano no culminaron en gol.

Renzo Zambrano se ubicó como mediocentro junto a Álvaro Rubio. El venezolano trabajó bien en la presión junto al capitán, pero el equipo adoleció de falta de creación. Las mejores acciones las protagonizó Juan Villar, uno de los jugadores más destacados en la pretemporada del Real Valladolid. Un pase de cuchara que Toni remató desviado fue lo más potable en el primer choque del triangular. Villar también sirvió un gran envío a Caye Quintana antes de que Rodri recibiera un golpe en la frente y se retirase al vestuario con una aparatosa brecha.

La marcha de Rodri obligó a Garitano a variar el guion: el Pucela recuperó el 4-2-3-1 con la entrada de Óscar y perdió toda la chispa. La Cultural pudo aprovecharse de las desconexiones pucelanas en dos acciones de Aketxe, su delantero centro, que no cuajaron. Villar y Toni dispusieron de dos oportunidades para marcar, pero tampoco encontraron portería en estos 45 minutos.

El gol tampoco aparece ante el Sporting y Kepa tiene poco trabajo

Los segundos 45 minutos que el Real Valladolid disputó ante el Sporting de Gijón transcurrieron por caminos muy parecidos a la media parte ante la Cultural. Las ocasiones de gol tampoco aparecieron y el equipo de Garitano volvió a mantener la compostura atrás, con muy pocas ocasiones concedidas.

El técnico blanquivioleta reservó para este choque un once inicial sin jugadores del filial, lo que confirió a la alineación un anticipo de lo que se podrá ver en Córdoba en el primer partido de la Liga Adelante, con algunos asteriscos. La idea de Garitano pasaba por utilizar a Rodri como ‘nueve’, pero Juan Villar ocupó su puesto durante los primeros minutos debido al golpe que el delantero sufrió en el partido ante la Cultural.

El Sporting buscó una rápida circulación de la pelota, pero no encontró vías hacia la portería de Kepa, bien salvaguardado por los centrales Samuel y Juanpe. Rodri apareció en el campo tras el primer cuarto de hora, con un aparatoso vendaje en la cabeza y con cautela en las acciones que implicaban golpear el balón por alto. El conjunto gijonés salió con un equipo plagado de suplentes, con la salvedad tal vez del mediocentro Mascarell. Las bandas del Real Valladolid no percutieron, Alfaro se tiró con frecuencia al centro, Óscar jugó por momento escorado a la izquierda y Guzmán Casaseca quedó anulado en sus internadas. Chica recibió un golpe y levantó algunas alarmas por una cojera, finalmente resuelta. Solo Óscar probó al meta Alberto y Timor lo intentó con un libre directo. La ocasión más clara fue del Sporting:_un centro de Mascarell que Carmona remató ligeramente desviado. A Rodri se le vio apagado y el portero Kepa no tuvo apenas trabajo.