Real Valladolid

real valladolid

Hacia un cambio de estilo

Samuel Llorca recibe la entrada de Toché ante la mirada de Javi Chica, durante el Real Oviedo-Real Valladolid de Copa del pasado miércoles
Samuel Llorca recibe la entrada de Toché ante la mirada de Javi Chica, durante el Real Oviedo-Real Valladolid de Copa del pasado miércoles / Mario Rojas
  • Los veteranos del vestuario blanquivioleta consideran que el equipo debe asumir más responsabilidad para tener la pelota y no recurrir siempre al juego directo

Varios futbolistas del Real Valladolid efectuaron un análisis de urgencia en el vestuario visitante del estadio Carlos Tartiere. El equipo blanquivioleta acababa de quedar eliminado en la Copa ante el Real Oviedo tras quedarse con diez por la expulsión de Juanpe, pero no existía una sensación de abatimiento absoluto. El Pucela demostró que puede jugar al fútbol, incluso con diez, y puso contra las cuerdas a un Oviedo que sudó tinta para mantener la victoria. Varios jugadores veteranos del equipo charlaron entre ellos y plantearon una idea con vistas a su aplicación en la Liga: la de convertirse en un equipo con un juego más elaborado y no utilizar siempre un fútbol tan directo.

Samuel Llorca fue uno de los participantes en esa conversación pospartido. El central jugó de inicio por primera vez en la temporada a las órdenes de Garitano y se perfila como titular en Liga el sábado por la sanción de Juanpe, quien, además de ver una roja directa en la Copa, fue expulsado la pasada jornada en Ponferrada. El choque ante el Oviedo sirve al vestuario como lección y espejo: los jugadores quieren un papel más protagónico sobre el césped. «Eso estábamos hablando ahora en la ducha varios de los que estábamos el año pasado», explicó Samuel en la zona mixta del Carlos Tartiere. «El equipo tiene que dar un pasito adelante, intentar jugar un poco más al fútbol y asumir más responsabilidad para tener la pelota. Tenemos calidad para eso. Así nos resultará más fácil crear ocasiones. Cuando planteas un fútbol directo, todo es más complicado porque los rivales te están esperando», añadió el defensa central.

Samuel entiende que hay que tratar de «alternar las dos opciones»: «Cuando se pueda jugar en largo, se juega en largo, pero si hay que asumir la responsabilidad de jugar al pie y a los espacios, así es como debemos hacerlo».

El entrenador del Real Valladolid, Gaizka Garitano, también ha apostado en varias ocasiones por un Pucela más dominador, aunque no quiere que su equipo se adorne con los pases y mantiene la idea de llegar rápidamente a la portería contraria. En Oviedo utilizó un 4-4-2 muy ofensivo, un esquema que no le seduce y que resultará raro ver en la Liga. «No es un esquema que me guste», corroboró en la sala de prensa del Carlos Tartiere. «En esta ocasión lo hicimos por la necesidad de que jugasen los nuevos, tanto Erick Moreno como Diego Rubio. Necesitábamos que tuviesen minutos y que fuesen protagonistas. Creo que el equipo lo ha interpretado bien, pero no es un esquema que suela utilizar demasiado».

El vestuario blanquivioleta sacó conclusiones positivas de su paso por Oviedo. Samuel recordó que el Real Valladolid «dio un paso adelante» en su manera de iniciar el choque. «Al equipo siempre le costaba entrar en los partidos y en esta ocasión fue totalmente diferente. Tanto en la primera como en la segunda parte, salió bastante enchufado. Sí que es verdad que cuando te expulsan a uno, con un penalti en contra, las cosas se ponen más difíciles. También pienso que con diez hemos sido superiores otra vez al rival y quizá jugamos mejor que con once. Creo que eso sucede porque el equipo se quita la responsabilidad y dice ‘bueno, ya tengo todo perdido, voy a jugar al fútbol y a crear ocasiones’».

Errores con balón

A Garitano le gustó ese nervio de sus jugadores, aunque también lamentó los errores con el balón. «Me quedo con la actitud del equipo, con la forma en que hemos acabado, y con las cosas que hicimos bien, sobre todo en el primer tiempo. Los errores no fueron en defensa, sino en ataque. Tomamos malas decisiones, acciones incomprensibles con dos o tres jugadores para dar soluciones que acabaron con dos balones al contrario. Luego, dominamos con diez, llegamos y tuvimos ocasiones para empatar. En generosidad, al equipo le pongo un diez. Tenemos que seguir mejorando para ser el Real Valladolid que queremos ser y que, a día de hoy, no somos», subrayó el técnico.

La expulsión de Juanpe por segundo partido consecutivo (Ponferrada, en Liga; Oviedo, en Copa) lastró al equipo. «Sí era penalti –apuntó su compañero Samuel– aunque no creo que sea una jugada tan intencionada como para mostrarle la roja». «Juanpe está fastidiado porque a cualquier defensa le sienta mal que le expulsen dos veces en tres días. Es un chico joven que aprenderá de estas cosas. Estamos para ayudarle y entre todos ser un mejor equipo», añadió el central.

Una de las noticias más positivas del fugaz paso por la Copa fue la irrupción de Ángel García. El lateral zurdo del Real Valladolid B llamó con fuerza a las puertas del primer equipo y cuajó un partido muy notable. «Estoy contento por debutar, no podía ser de otra manera, pero jodido por la derrota. Uno quiere jugar estos partidos de Copa del Rey y pasar eliminatorias. ¿Oportunidades en al Liga? Yo me esfuerzo para ello. El míster decidirá si las tengo o no, pero seguiré trabajando con esa posibilidad, esa esperanza».

La suerte del Oviedo

Ángel García resultó capital en la reacción del equipo, con sus llegadas por el carril izquierdo y sus centros envenenados al área del portero Miño.Además, tuvo en sus botas la posibilidad de empatar en el tramo final. «Debemos quedarnos con lo positivo», señaló el lateral. «En el cómputo global, tanto en igualdad numérica como con diez, creo que el Oviedo no fue superior a nosotros. Tuvieron dos ocasiones puntuales, en las que les acompañó la suerte. Me quedo con el trabajo del equipo, la reacción que tuvimos al quedarnos con uno menos. Fuimos capaces de marcar y tuvimos la opción de igualar la eliminatoria. Es una pena, no solo por los canteranos, sino también por la afición y por el equipo. Pero la Copa ya es pasado y ahora hay que pensar en la Liga. El objetivo es subir a Primera».