Real Valladolid
Samuel abanona el terreno de juego de Los Pajaritos después de ser expulsado hace dos semanas.
Samuel abanona el terreno de juego de Los Pajaritos después de ser expulsado hace dos semanas.

Samuel apuesta por seguir mejorando con el balón

  • El central recalca la primera parte en Huesca y destaca los beneficios de «asumir algunos riesgos»

La plantilla del Real Valladolid ha efectuado una doble lectura del último choque frente al Huesca. Por un lado, los buenos minutos de la primera mitad, donde el equipo de Gaizka Garitano demostró sus mejores virtudes de dominio con balón. Por otro, la mala segunda parte, donde la pérdida de la posesión motivó oleadas ofensivas del Huesca que cristalizaron con el empate final. Samuel Llorca, ausente en ese choque por sanción, abunda en el análisis: «Nos quedamos con la primera parte, en la que el equipo hizo buen fútbol, tuvo la pelota y llegó al área contraria combinando. En la segunda, perdimos el control del partido, nos tiraron mucho a puerta, hubo 20 centros, saques de equina... El equipo mejoró con balón y debemos seguir así para dominar los partidos», ha declarado Samuel este jueves.

Samuel recuerda que el mensaje de Gaizka Garitano «siempre ha sido claro»: «Quiere que el equipo juegue al fútbol siempre y cuando no corramos demasiados riesgos, pero esta visto que cuando el equipo asume algunos riesgos, tenemos beneficios».

Samuel Llorca ya estará disponible para el choque ante el Real Oviedo de este domingo (José Zorrilla, 12:00 horas) tras cumplir dos partidos de castigo por la roja directa que recibió en Soria. «Cometí un error. Mi fútbol pasa por intentar marcar la intensidad defensiva, pero eso no quita que acciones como aquella sean erróneas. En el fútbol se toman decisiones: él me agarraba y yo a él. Solté el brazo. El fin de semana pasado se lo soltaron a Rodri y no hubo castigo».

El defensa central tiene muy claros los objetivos personales y colectivos para esta temporada y mantiene la tranquilidad. «El exterior no me afecta prácticamente en nada, ya sea la prensa, la afición o el entorno de amistades. Tengo muy claro lo que quiero conseguir, el equipo que somos y dónde queremos llegar. Me quedo con el día a día, el trabajo y el margen de mejora que tenemos. Algunos se pueden sentir incómodos o les puede pesar la presión de fuera, pero todo se puede controlar. La meta personal pasa por jugar más partidos y tratar de ascender con el Real Valladolid. Es mi objetivo y el de todos».