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La enmienda de Popovic

Ranko Popovic, durante un entrenamiento con el Real Zaragoza de la pasada temporada.
Ranko Popovic, durante un entrenamiento con el Real Zaragoza de la pasada temporada. / Javier Cebollada-Efe
  • El técnico del Zaragoza cambió de sistema y de jugadores cuando se vio al borde del despido y desde entonces su equipo solo ha encajado un gol en siete partidos

El Real Valladolid se medirá este domingo al rival más rocoso de la Liga Adelante: el Real Zaragoza. No hay equipo más seguro en la actualidad que la escuadra que entrena el serbio Ranko Popovic, un técnico que se vio forzado a cambiar su ideario futbolístico para sobrevivir a un inicio titubeante. Los maños brillan como el conjunto menos goleado de la categoría (7 tantos encajados en las primeras 12 jornadas) y emparedan sin remisión a sus rivales. Los partidos se convierten frecuentemente en una caja de caudales:si el ataque no carbura, como sucedió en Mallorca el pasado fin de semana, el caparazón zaragocista se cierra y la pesca de un punto a domicilio queda garantizada, aunque el partido se convierta en un espectáculo plomizo.

Popovic tuvo que hacer concesiones, y de calado, para salvar el puesto y lograr la reacción maña. El entrenador del Real Zaragoza estaba con la soga al cuello a finales de septiembre: un empate en Leganés y dos derrotas consecutivas en La Romareda frente a Córdoba y Osasuna convirtieron el choque en Lugo de la sexta jornada en un ultimátum para el serbio. Y Popovic se vio obligado a cambiar, después de escuchar las ‘recomendaciones’ de Martín González, el director deportivo zaragocista.

El alegre, y aparentemente equilibrado, 4-2-3-1 dejó pasó a un férreo 4-1-4-1 que permitió al técnico salvar el primer ‘match ball’ con un 0-0 en el Ángel Carro. Popovic, que tras su llegada a La Romareda el curso pasado apostaba por un fútbol de toque, pasó a emplear un juego más directo. El canario Ángel Luis Rodríguez aparecía como un ‘nueve’ de velocidad y desborde, pero, aún con la espada de Damocles, el técnico recurrió a un delantero más corpulento, un ariete de referencia como el murciano Alfredo Ortuño, ex de Las Palmas, en el siguiente partido, que acabó con victoria en La Romareda por 1-0 ante el Alavés. El tanto de la victoria, en efecto, lo anotó Ortuño. Y ya se sabe: si un delantero marca, no se le toca.

El Real Zaragoza decidió no jugar el balón desde atrás y se acorazó en la medular. Erik Morán, mediocentro cedido por el Athletic Club, dejó la suplencia para ubicarse como único pivote por delante de la defensa, escoltado por Diamanká y Dorca. El juego por las bandas se abortó. El equipo perdió llegada, pero se convirtió en una roca. La presión defensiva subió durante muchas fases del partido, para buscar robos y contraataques rápidos. Los resultados no engañan: en siete partidos tras el cambio de sistema, los maños solo han encajado un gol (en el campo del Albacete, con victoria aragonesa por 1-3) y encadenan cuatro victorias y tres empates. La tranquilidad se ha instalado en el Real Zaragoza, que ahora vive días de vino y rosas tras encaramarse a los puestos de ascenso directo.

Pero Popovic, condicionado por las bajas, prepara ahora algunos cambios, de menos calado que los acometidos en Lugo, pero significativos ante un Real Valladolid que buscará en La Romareda su primera victoria como visitante de la temporada.

El ‘virus FIFA’ priva al Real Zaragoza del concurso de Jesús Vallejo, pieza clave en el engranaje defensivo y central de una progresión tremenda. A sus 18 años, Vallejo brilla con luz potentísima, pero, como sucede con el portero Kepa Arrizabalaga en el Real Valladolid, permanece estos días con la selección española sub-21. El Real Zaragoza también cambiará de guardameta, ya que Yassine Bounou ‘Bono’ está con la selección marroquí, en otra muestra de los estragos que causan los compromisos internacionales en los clubes de la Liga Adelante. Manu Herrera defenderá el arco.

Popovic ensayó el jueves cambios en defensa:Marc Bertrán apareció como posible titular en lugar de Isaac Carcelén y el central del filial Iñaki Olaortúa se perfila como sustituto de Vallejo. Leandro Cabrera se mantendrá como central izquierdo y Diego Rico seguirá como lateral zurdo.

Las dudas surgen en el centro del campo maño: el concurso de Pape Diamanká es altamente dudoso porque sufre una elongación muscular, aunque el club no lo dio por descartado durante la semana. Así que, para acompañar a Erik Morán en el juego interior, apuntan a titulares el japonés Aria Hasewaga y Alberto Dorca. De acuerdo con esa prueba, por las bandas aparecerán Pedro Antonio Sánchez (en lugar de Ángel, que juega orillado con el cambio de sistema) y el colombiano Hinestroza, más Ortuño en punta.

La misión del Real Valladolid pasará por buscar las fisuras a un bloque que se ha mostrado granítico desde hace siete jornadas. El reto es difícil, pero el fútbol resulta siempre impredecible.