Real Valladolid

puerta 17

El vaso lleno

Llegó la primera derrota del Real Valladolid de Portugal tras cuatro partidos invicto. El cambio de entrenador sí parece haber dotado al equipo de orden y solidez lo que ha permitido detener la caída libre que vivía el equipo dirigido por Garitano durante la presente temporada. La mínima distancia entre los puestos de promoción de ascenso y los de descenso permite ver la situación del equipo como el vaso medio lleno o medio vacío. La tranquilidad que transmite Miguel Ángel Portugal ha tenido su extrapolación al campo y el equipo se siente más cómodo con el nuevo traje, amén de los centrales y su nula capacidad para iniciar el juego en corto.

Si fijamos la vista en el partido del Domingo frente al Osasuna, actual líder de la Liga Adelante, puede afirmar que el nivel de la categoría es tan bajo que aún tenemos opciones de meternos en la zona noble si conseguimos continuidad en el juego y regularidad en los resultados. Porque el nivel de juego exhibido por el Osasuna es bastante bajo, pero consiguió su objetivo con poco ritmo y muchas interrupciones permitidas por el árbitro. Paradójicamente, el equipo que terminó con diez jugadores sobre el campo fue el Real Valladolid.

Los argumentos mostrados el domingo en Zorrilla por Osasuna no son de gran nivel pero son suficientes para comandar la categoría hasta el momento. Por el juego no, pero uno sí siente envidia por el puesto y por la cantidad de jugadores de la cantera que han sacado en estas temporadas tan complicadas. Hicieron de la necesidad virtud y ante una cartera vacía, apostaron fuerte por la cantera, asumiendo el posible riesgo de un descenso por la bisoñez de la plantilla. Quizá el reciente ejemplo del Sporting de Gijón permita más apuestas por lo de casa con un mercado tan complicado para clubes como el nuestro.

Porque la apuesta por la cantera siempre ha supuesto réditos económicos en Valladolid –casos como Benjamín, César u Óscar–y además consigue el objetivo de enganchar a la gente por esa identificación entre los aficionados y los futbolistas por un sentimiento común de pertenencia al escudo. El domingo pasado perdimos la oportunidad de volver a ver a Ángel en el lateral izquierdo, pero ante el Lugo podemos redimirnos, ya que las bajas por sanción y lesión deberán agudizar el ingenio de Portugal. Como el Sporting u Osasuna, este ingenio nos debe llevar a dar la categoría al filial de proveedor del primer equipo, y eso sí sería el vaso medio lleno o lleno entero.