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Juanpe busca autoconfianza

El blanquivioleta Juanpe, con Xisco, del Nàstic, en la sexta jornada de la Liga Adelante.
El blanquivioleta Juanpe, con Xisco, del Nàstic, en la sexta jornada de la Liga Adelante. / Gabriel Villamil
  • El central se prepara para volver al once y admite que le afectaron las dos expulsiones que sufrió

El error es consustancial al fútbol. Los aciertos de un equipo se producen, frecuentemente, como consecuencia de los fallos del rival. Un desajuste, un salto a destiempo, un despiste atrás. Las equivocaciones se pagan con goles y derrotas, pero, muchas veces, sus consecuencias van más allá. Los yerros dejan lastres psicológicos, la confianza se evapora y los futbolistas luchan por salir a flote emocionalmente.

Juanpe Ramírez (Las Palmas, 1991) vivió dos fuertes golpes anímicos. Sucedieron en cascada: el central fue expulsado consecutivamente en Liga frente a la Ponferradina y en Copa frente al Real Oviedo tras cometer sendos penaltis. Corría el mes de septiembre y Juanpe se dijo a sí mismo:estoy bien, puedo superarlo. Pero no lo hizo y, tras dos titularidades frente a Nàstic y Huesca, desapareció del once inicial. Ahora, a finales de noviembre, Juanpe volverá a la alineación titular en Lugo por la escabechina que vive la zaga del Real Valladolid: las sanciones de Marcelo Silva y Samuel Llorca le dejan como único central puro de la plantilla profesional.

«Cuando me tocó salir del once por sanción, me dije que no me había afectado nada, pero en los dos partidos que disputé después me notaba sin confianza. Medía mucho cada jugada para no recibir tarjetas. Eso fue lo que conllevó que me sacaran del once. Me faltaba confianza. Yo pensaba que no, que estaba bien, que me había repuesto de las sanciones, pero me afectaron y lo asumo. Creo que este parón me ha venido bien y el domingo espero aprovecharlo».

La recuperación emocional de Juanpe se puso a prueba el pasado domingo frente a Osasuna. Salió al campo para cubrir la zaga tras la expulsión de Marcelo Silva, pero despejó mal un balón centrado por Berenguer, la pelota golpeó en Samuel y Nino marcó el gol de la victoria rojilla.

«Lo del domingo no me ha afectado para nada», apunta Juanpe, quien prefiere quedarse con el resto de sensaciones que le acompañaron en su vuelta efectiva a la competición (ya había jugado en Almería a principios de noviembre, pero solo los últimos tres minutos). «La acción era correcta, lo único que salió mal fue el despeje. A pesar de llevar bastantes partidos fuera, entré bien y me sentí con confianza. Pude aportar lo que me pidió el míster: cruzar la línea de tres que Osasuna tenía en el medio y enganchar con nuestros futbolistas de ataque.Me sentí cómodo».

Juanpe Ramírez constata cómo ha cambiado el estilo de juego con la llegada de Miguel Ángel Portugal y detalla el mandato que han recibido los zagueros y que puede resumirse en una sola palabra:paciencia. «Es verdad que el míster nos da más libertad para tener la pelota, pero sobre todo nos pide eso, paciencia. Si tenemos que jugar siete veces con el portero, nos pide que lo hagamos, que no tengamos prisa. Creo que se va notando:el equipo está más alegre, con más confianza cuando tiene la pelota. No nos precipitamos tanto como antes».

El central grancanario también explica cómo será el choque del próximo domingo ante el Lugo (Ángel Carro, 12:00 horas).

«Debemos seguir en la misma línea de los últimos partidos. Presionar, estar con las líneas juntas. El Lugo es un conjunto que, año tras año, ha sido de mucho toque, mucha posesión. Intentaremos aprovecharlo. En defensa, son bastante parecidos a Osasuna, se encierran atrás, así que intentaremos abrir bien las bandas para entrar por ahí», apunta Juanpe.

Las bajas de Samuel Llorca, Marcelo Silva y el central del filial Cristian Moreno (lesionado ayer cuando probaba como titular en el primer equipo) obligarán previsiblemente a Miguel Ángel Portugal a utilizar al mediocentro David Timor en el eje de la defensa. «Con Timor ya jugué en Huesca», recuerda Juanpe. «Nos entendimos bien. Creo que él se adapta muy bien a esta zona, tiene los conceptos cogidos. No creo que haya ningún problema».

El Lugo examinará la fortaleza anímica de Juanpe y también la de todo el Real Valladolid, que tendrá que sobreponerse a un rosario de bajas por sanciones y lesiones. «Intentaremos solucionarlo», dice Juanpe. «El míster lo va a tener más difícil para ver a quién pone, pero espero que consigamos la victoria sea como sea y juegue quien juegue. No queda otra que salir a ganar».