Real Valladolid

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Arroyo celebra el gol que marco en el último minuto del primer tiempo. / A. MINGUEZA

El Promesas naufraga ante el Pontevedra y un árbitro que le dejó con nueve jugadores

  • Los de Borja Jiménez se habían ido al descanso con ventaja de 1-0, gol de Arroyo al rematar de cabeza un córner botado por Jose

El Promesas perdió esta tarde la posibilidad de sumar por primera vez en la temporada dos victorias consecutivas, a pesar de que, al término del primer tiempo, ganaba en los Anexos por 1-0 al equipo revelación, el Pontevedra, con un gol marcado por Arroyo en el minuto 45 del primer tiempo, al rematar de cabeza un córner botado por Jose.

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  • Real Valladolid B 1-3 Pontevedra

Pero el 17º encuentro del campeonato de Segunda B se convirtió en una pesadilla a partir del minuto cuatro de la segunda parte, con la 'estatua' de Julio ante un remate de Campillo que supuso el empate a los tres minutos de la reanudación. Tres minutos después, Quejeiro marcaba el segundo de los visitantes con el 1-2. Y después el partido se convirtió en un despropósito, al que contribuyó de forma muy especial el colegiado navarro Recio Moreno, que mostró hasta 13 tarjetas amarillas, que supusieron las expulsiones de Zambrano, en el minuto 59, y de Mayoral en el 84.

Jugando en inferioridad durante más de media hora, el Pucela pudo incluso haber empatado con ocasiones de Jose, Mario y Mayoral, pero el encuentro se había desquiciado por la incontinencia de Recio Moreno y la de algunos jugadores del Real Valladolid, que no supieron callar a tiempo, a pesar de los errores manifiestos del trencilla.

Con nueve jugadores sobre el campo, un 1-2 en el marcador y otros cuatro jugadores amonestados, incluido el portero Julio, por protestar una pérdida de tiempo, el Real Valladolid se volcó en los últimos minutos sobre la portería defendida por Edu. Y lo hizo sin tomar precauciones, lo que propició el tercer gol del Pontevedra, en el minuto 92, a cargo de Kevin. El 6 gallego solo tuvo que lanzar por alto un balón a puerta vacía porque Julio había tenido que convertirse en circunstancial defensa ya que todo el equipo estaba adelantado.

Casi trescientos espectadores fueron testigos de la octava derrota del Promesas en el campeonato a pesar del frío en los Anexos. Y tuvieron la ocasión de poner a prueba su ingenio para protestar la actuación arbitral, pidiendo en alguna ocasión a Recio Moreno que, para ahorrar tiempo, fuera amonestando a los jugadores que entraban de refresco.