Real Valladolid

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Dominio, goles, juego de equipo y victoria, claro

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Hermoso salva la entrada d eun rival / G. Villamil

  • Los de Portugal superaron en pocos minutos un 'bache' de juego surgido tras recibir un gol a pesar de jugar en superioridad

Juego de equipo, dominio y goles. Y una sensación de ser, de nuevo, candidato al ascenso. Incluso con la pimienta del desconcierto de diez minutos que, a pesar de la superioridad en juego, jugadores y en el marcador, sumió al Pucela en el desconcierto tras recibir un gol de Lozano. Ese fue el resumen del último partido de Liga del año en el que el Real Valladolid ogró su mayor goleada de la temporada y su segunda victoria consecutiva, por primera vez este campeonato. Consiguió, además, que el público hiciera la ola, que no es poco en Zorrilla y que gritará para animar y no para despertar al equipo.

La posesión y el dominio territorial fueron del Real Valladolid, pero las primeras ocasiones las tuvieron los tinerfeños, las dos primeras veces en las botas de Lozano, que no estuvo especialmente acertado en sus primeros intentos. Lo intentó a los dos minutos, solo frente a Kepa, en la frontal y envió el balón fuera. Ocho minutos después disfrutó de una nueva ocasión que volvió a marrar. Poco después Aurtenetxe tuvo su ocasión en un lanzamiento de fata frente al área que envió alto. Y entonces empezó a hacerse efectiva la superiotridad del Pucela. Villar envió en el minujto 20 el balón al fondo de la red de un cabezazo a pase de Hermoso, pero cuando la granda había cantado ya el gol descubrió que Cordero Vega había anulado la jugada por fuera de juego. Una jugada que había comenzado en la zaga pucelana y a base de primeros toques llegó a la cabeza de Villar. No dio tiempio a que fraguara la decepción de los aficionados pucelanos porque un minuto después Alfaro puso un balón a Rodri que fue derribado en el área. Cordero Vega pitó la falta, el penalti, y mostró la tatrjeta roja a infractor, Alberto. Óscar se encargó de transformar la pena máxima en el minuto 23. Tres después, Leao puso un baón en los puies de Villar, a veinte metros de distancia, que fusiló el segundo gol del Real Valladolid.

  • Real Valladolid 4-1 Tenerife (1/2)

  • Real Valladolid 4-1 Tenerife (2/2)

  • Rueda de prensa de los entrenadores

La ventaja en el marcador y la superioridad en el campo se vinieron abajo. Durante unos minutos parecía que era el Real Valladolid el que jugaba en inferioridad. Con uno más y dos goles de ventaja, el Real Valladolid empezó a tener dificultades para controlar el partido hasta el punto de que Lozano -no hay dos sin tres- le cogió la espalda a Marcelo Silva y se quedó solo ante Kepa. Era el minuto 32 y no falló. Se acentuaba la sensación de que era el Real Valladolid quien jugaba en inferioridad hasta que Alfaro estuvo a punto de marcar el tercero, que sacó un defensa cuando Dani estaba batido.

En la segunda parte el Real Valladolid salió como un ciclón y en menos de tres minutos había sumado otras tantas ocasiones por la derecha por medio de Rodri, Villar y Chica. Villar llegó a tener una nueva ocasión, antes de que en el minuto 53 Rodri, solo en la frontal, recibiera un balón. Apenas un segundo de indecisión y logró disparar raso a solo unos metros de Dani, que atajó su disparo. Después fue Chica quien volvió a intentarlo, mientras que Suso daba la réplica en el área pucelana.

A pesar del claro dominio local volvieron a surgir unos minutos de indecisión qu a punto estuvieron de costarle la ventaja a los de Portugal. Diez minutos en los que el Tenerife, con solo diez jugadores, crearon claras ocasiones de gol. Pero en el minuto 71 Villar y, diez más tarde, Guzmán, que había sustituido poco antes a Alfaro, pusieron el marcador con un 4-1 inalcanzable para los visitantes y el púclico, los 12.800 aficionados que también batieron récord de taquilla, empezaron a hacer la ola.