Real Valladolid

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El cambio de césped se demora

Uno de los dos recintos de hierba sintética de los Campos Anexos del estadio José Zorrilla
Uno de los dos recintos de hierba sintética de los Campos Anexos del estadio José Zorrilla / Ramón Gómez
  • El club blanquivioleta sigue pendiente de firmar un convenio con la Diputación para afrontaruna inversión de 250.000 euros que renueve la hierba artificial de los Campos Anexos

La Diputación de Valladolid recogió en su plan de subvenciones para el año 2015 dos transferencias de 20.000 y 50.000 euros para «la puesta en práctica de las actividades del Centro de Tecnificación» del Real Valladolid. Estas cantidades permitirán al club blanquivioleta acometer parte de una inversión de 250.000 euros para cambiar el desgastado césped artificial de los Campos Anexos y emprender un programa de entrenamientos semanales dirigido a futbolistas de diferentes clubes de la provincia. Sin embargo, la renovación de la hierba sintética se hace esperar. En el verano de 2014 parecía cercano y en febrero de 2015 se daba por inminente. Los meses han pasado, el año toca a su fin y las obras no se han iniciado.

«Está parado. Esperamos la subvención de la Diputación. En cuanto la tengamos firmada y la recibamos, empezaremos. Todo está pactado con la empresa instaladora, pero debemos tener el convenio rubricado. Se aprobó en pleno, pero con las elecciones se paró todo. Nosotros ya tenemos elegida la empresa, la superficie, el tipo de plazos... todo», explica Jorge Santiago, director de operaciones del Real Valladolid.

La regeneración de los Campos Anexos supondrá la mejora de una superficie que se ha quedado obsoleta. Los ocho equipos de categorías inferiores y el Real Valladolid B, que milita en Segunda División B, se entrenan y juegan sus partidos en unos terrenos que se inauguraron en abril de 2001 y febrero de 2002. Desde entonces, la hierba artificial ha mejorado mucho. Entonces, la fibra se componía de multifilamentos. Ahora, cada brizna es individual.

«Cada fibra se dividía en tres y ahora es una sola, con forma de U y con uno o dos nervios en el medio de cada pelo. Eso hace que la fibra se recupere mucho mejor y que casi siempre esté de pie. Con los anteriores sistemas, terminaba por peinarse, por aplastarse. Se puede ver en casi todos los campos de Valladolid, que tienen más de diez años de antigüedad. Los nuevos son mucho menos abrasivos y se tiende a un tono de verde cada vez más natural», explica Santiago.

«Con la nueva hierba sintética, cambia la rodadura, el bote del balón y la tracción propia del jugador sobre el suelo», añade el director de operaciones blanquivioleta.

Cuando el cambio de terreno sea una realidad, el Real Valladolid pondrá en marcha un Centro de Tecnificación dirigido a jóvenes futbolistas de la provincia. El club creó en 2008 la denominada Escuela de Porteros para formar guardametas desde la base. Posteriormente, la actividad pasó a denominarse Escuela de Fútbol. «El Centro de Tecnificación permitirá mejorar el nivel técnico de la provincia. El club traerá los jugadores que estime de diferentes clubes de la provincia para entrenamientos semanales», expone Jorge Santiago.

Las obras serán rápidas cuando comiencen: en un mes se habrán cambiado los dos campos de hierba artificial de los Anexos. «Primero se hará uno y luego otro porque seguiremos necesitando superficies para los entrenamientos. La obra civil llevó más tiempo en su día porque había que hacer el cajeado, la base asfáltica e instalar el riego. Esto ahora ya no hay que hacerlo. El césped sintético lleva una base, que se denomina ‘backing’, y sobre ella está el tejido, así que se levantará la superficie de hierba que hay, que no deja de ser como una alfombra».

La hierba sintética actual levanta críticas. Muchos rivales del Real Valladolid ven como un suplicio jugar en los Anexos y el terreno tampoco seduce a los propios futbolistas del filial. «Internamente, no hemos tenido quejas», matiza Jorge Santiago. «De hecho, algún entrenador lo valora positivamente. Se ve como una herramienta más para vencer, aunque, últimamente, el Promesas tampoco está ganando mucho...».