Real Valladolid
Alfaro salta por encima de Javi Jiménez en una de las ocasiones del encuentro del sábado.
Alfaro salta por encima de Javi Jiménez en una de las ocasiones del encuentro del sábado. / R. GÓMEZ

El clavo ardiendo de Son Moix

  • Mallorca, última oportunidad para afrontar la segunda vuelta como aspirante al ascenso

Fue el 25 de enero cuando el Real Valladolid abrió la segunda vuelta del campeonato de Liga de Segunda División en Mallorca. Lo hizo goleando en Son Moix a los anfitriones por 1-5. No solo ocupaba el tercer puesto de la clasificación, sino que el equipo, entonces dirigido por Rubi, reforzaba su condición de favorito para el ascenso porque uno de los refuerzos de invierno, Jonathan Pereira, explotó profesionalmente sobre el césped de Son Moix: marcó tres goles y asistió a Mojica y Óscar en los suyos para alimentar la esperanza del ascenso directo.

Casi un año después, un Real Valladolid desconcertado, que brilló en los dos últimos encuentros del 2015, patinó en el primero de 2016 e hizo albergar nuevas esperanzas el sábado, frente al Elche, afronta un nuevo reto en Mallorca. La temporada pasada fue el primer reto de la segunda vuelta. En la actual será el último partido de la primera pero en una situación radicalmente diferente.

El Real Valladolid que heredó Portugal de Garitano apenas suma 25 puntos frente a los 38 que a estas alturas figuraban en su casillero el año pasado. Ocupa el puesto 13º frente al 2º que defendía a estas alturas de la temporada hace doce meses y, no es casualidad, la esencia del fútbol también reflejaba una gran ventaja en la temporada pasada con respecto a la actual:el Pucela de Rubi, antes de golear en Son Moix, había logrado 30 tantos y encajado 14, frente a los 23 a favor y 23 en contra que ha sumado esta temporada. La comparativa con los datos de la campaña pasada no revela por sí misma la gravedad de la situación del Real Valladolid. El comportamiento del resto de los equipos demuestra que, efectivamente, se trata de una Liga muy igualada y competida, pero algunos rivales del Pucela han demostrado ya, en el ecuador de la competición, que su candidatura al ascenso a Primera División –la competición que garantiza ingresos, jugadores de primera línea y espectáculo– tiene mucha más credibilidad que las virtuales aspiraciones de un histórico de Primera como el Real Valladolid.

A 14 puntos del líder

El Deportivo Alavés, ante el que el Pucela cayó derrotado por 1-2 en Zorrilla a principios de diciembre, se ha encaramado al primer puesto de la clasificación con 39 puntos, 14 más que el Pucela, una ventaja que se antoja insuperable en los 22 encuentros que faltan para que concluya el campeonato. Al Real Valladolid le separan, también, once puntos del segundo clasificado, el Córdoba. Estos dos equipos son, hoy por hoy, los referentes para todos los aspirantes al ascenso directo a Primera División.

Si la trayectoria del Real Valladolid invitaba el año pasado a estas alturas de la Liga a especular, con fundamento, con el ascenso directo, en la actual temporada, una nueva derrota empezaría a poner en cuestión la posibilidad, incluso, de jugar el ‘play-off’.

El Real Valladolid está a solo seis puntos de situarse entre los equipos con derecho a jugarse la tercera plaza de ascenso a Primera, pero también es cierto que su 13º puesto en la clasificación está a solo cinco puntos del descenso. Por eso, Son Moix cada vez se ve más como un clavo ardiendo para seguir soñando o solo para quemarse.