Real Valladolid

El Promesas se queda a la altura del Burgos

El Promesas se queda a la altura del Burgos
/ Ricardo Otazo
  • El filial del Real Valladolid se adelantó a los burgaleses con un gol de Adri, pero cedió el empate en la segunda parte con un gol que nació en las botas de José Fran, el mejor del partido

En la ida, el Real Valladolid se trajo un punto del Plantío, donde firmó un empate sin goles. Ayer, los de Borja Jiménez, que terminaron el encuentro con dos juveniles -Costa y Rubén- sobre el maltrecho césped artificial de los Anexos, atesoraron durante media hora, incluido el descanso, los tres puntos que le hubieran hecho salir de la zona comprometida de la tabla, merced a un gol de Adri en el minuto 34. Pero fue solo una ilusión; cinco minutos después de la reanudación, el tocayo burgalés de Adri dio la réplica en la portería de Julio al transformar casi sobre la línea de gol la asistencia magistral del no menos extraordinario jugador burgalés, José Fran.

El Promesas estuvo a la altura de un Burgos con jugadores, potencial y ambición suficientes para aspirar a disputar alguno de los puestos de ascenso de categoría. Incluso, los de Borja Jiménez plantearon desde los primeros minutos la seria posibilidad de sumar su segunda victoria consecutiva en el campeonato, tras la obtenida la pasada semana en el Reino de León. Adri confirmó las expectativas con un gol en el minuto 34 que hacía pensar en la posibilidad de que el filial pucelano superase a un Burgos bien plantado sobre el campo y con jugadores de mucha calidad. Durante la primera media hora el Valladolid tuvo la posesión pero no creó situaciones de peligro. Fue el Burgos quien, por medio de Prosi y Jonathan Valle tuvieron las oportunidad. El 10 del Burgos tuvo la mejor oportunidad, solo frente a Julio, que consiguió bloquear un disparo a bocajarro. Poco después fue una bolea de Ander Vitoria la que pudo inaugurar el marcador. Al final fue el equipo local el que lo abrió con un gol de Adri en una jugada en la que participó casi toda la delantera local.

El Promesas aguantó su ventaja en el marcador hasta el final de la primera parte. Pero cinco minutos después de iniciada la segunda, Adrian subió el definitivo empate al empujar un balón que le envió José Fran, hasta la misma boca de la portería desde la izquierda.

La obscena banda sonora burgalesa

Entonces empezó el suplicio para los locales que, además, tuvieron que soportar, al igual que los seguidores del Promesas, los insultos de unas decenas de seguidores burgaleses. "Son pucelanos y tienen que morir" y lindezas por el estilo fueron la banda sonora de todo el encuentro que arreció tras el gol local y remitió con el empate de los burgaleses. Fueron solo unas decenas de los desplazados pero consiguieron un protagonismo poco habitual en los Anexos.

El Burgos, mientras tanto, no renunció en ningún momento a llevarse los tres puntos. A medida que pasaba el tiempo presionaban más, aunque los locales les dieron la réplica con un partido intenso aunque sin crear demasiadas ocasiones. A falta de un cuarto de hora, Jose en primera instancia y Toni, pocos segundos después dispararon con peligro a puerta. Aurreko despejó el disparo del primero y Toni, que estuvo muy activo todo el partido, envió su tiro raso un poco desviado. Los últimos minutos del encuentro fueron de dominio visitante, aunque el partido los locales tuvieron una última ocasión a balón parado. Al final, ambos contendientes convinieron en que el empate fue justo resultado de los visto sobre el césped de los Anexos.

Temas