Real Valladolid

Villar rubrica un agónico triunfo en Mallorca

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/ ENRIQUE CALVO

  • Tras sufrir durante sesenta minutos los ataques locales que pusieron a prueba la calidad de Kepa, una veloz genialidad de Mojica puso el gol a los pies del fichaje más rentable del año

La tormenta no había cesado desde el minuto 15 del primer tiempo, cuando Brandon y Coro, Coro y Brandon y Fofo y Moutinho y hasta Aveldaño pusieron cerco al área de Kepa y empezaron a lanzar misiles y toques peligrosos contra su portería. Pero el balón no entraba, así que los de Portugal aguantaron el chaparrón casi sin mojarse. Y así llegaron hasta el minuto 88, cuando Alfaro, recién salido, le puso un balón a Mojica, que reeditó una veloz genialidad para poner un balón raso en el centro del área la que no llegó Rodri, pero sí Villar, en el palo izquierdo de Wellenreuther, que solo pudo ver de soslayo cómo el extremo onubense del Real Valladolid marcaba su noveno gol en esta Liga que valía tres puntos. Y se los quitaba al equipo con mejor cartera de la Segunda División, que aún está contando los más de veinte millones de euros que ha puesto su nuevo propietario, el americano Robert Sarver, dueño también de los Phoenix Suns.

El encuentro comenzó con dominio del Real Valladolid que, sin embargo, no logró cuajar ocasiones claras de gol. Fueron poco más de diez minutos de control y posesión sin ocasiones clara, que parecían bendecir el experimento de Portugal en el centro del campo, donde había sacrificado a Leao por Timor y había colocado al portugués Pedro Tiba como mediapunta, dejando a Alfaro en el banquillo. Pero solo fue un espejismo. Al cuarto de hora el joven Brandon empezó a ensayar sus disparos a puerta y entre los minutos 15 y 18 obligó a Kepa a demostrar que es un gran portero. Pero llegó la gran ocasión, esta vez de las botas de Corominas que, en el minuto 26 estrelló un balón en el larguero cuando, por una vez, Kepa estaba vacío. El palo escupió el balón y todo se quedó en una ataque de corazón.

Entonces Del Moral y Tiba intentaron maquillar las estadísticas con disparos lejanos sin peligro hacia la portería de Wellenreuther, que apenas había intervenido.

Aveldaño, la mejor ocasión

El Mallorca siguió generando las mejores ocasiones desde el primer minuto de la segunda parte. No se habían cumplido los sesenta segundos cuando Aveldaño, se quedó frente a Kepa y fue incapaz de batirle. El portero vasco del Pucela, en dos tiempos, paro su disparo. Si ese balón no entraba, no era probable que el Mallorca lograra batir la portería de Kepa.

Salió después al campo Roigé, el fichaje estrella del Mallorca en el mercado de invierno. Y lo hizo para sustituir a Moutinho, que ayer jugó por la banda izquierda y creo peligro. Fue un cambio arriesgado pero sirvió para demostrar que cualquiera que sea el desembolso hecho para fichar a Roigé está justificado.

Y llegaron Mojica y Alfaro

Cuando Portugal decía que solo quería refuerzos si eran mejores de lo que tenía en el vestuario, sabía de qué hablaba. Ayer demotró el técnico burgalés que, aunque reducido, hay fondo de armario en el vestuario pucelano. Y si no están acertados unos, siempre hay otros. Los 'otros', ayer fueron Mojica y Alfaro. A Leao apenas le dio tiempo a demostrar que era un tercero de altura. Mojica, que demostró en la primera jugada que está domeñando la ambición personal en favor del equipo, dio lo que se esperaba d él como velocista. Y, además, con acierto en el pase.

Alfaro que nada más saltar al campo tuvo la oportunidad de cabecear, sin demasiado peligro, otro centro de Mojica, contribuyó a cambiar el tono del equipo. Los cambios 'acomplejaron' a los locales que cedieron la presión asfixiante que mantenían sobre el área visitante. Y entonces Villar avisó. En el minuto 80 envió de cabeza el balón al fondo de la portería defendida por Wellenreuther, pero el tanto no subió al marcador porque estaba en fuera de juego. Ocho minutos después remató con acierto una gran jugada que nació en las botas de Alfaro, quien puso el balón en las de Mojica que, a su vez, consiguió descolgar a sus marcadores para poner un balón desde la izquierda en el centro del área. Rodrí no llegó pero sí lo hizo Villar. 0-1 y tres puntos. Otros cinco minutos de suplicio sin apreturas y al vestuario con una nueva victoria a domicilio. Ganada por no desinflarse ante un rival que demostró su agresividad y su poco acierto.