Real Valladolid

lejos del área

Cabeza y corazón

Que este Real Valladolid no enamora se pone de manifiesto, desgraciadamente, prácticamente cada vez que uno se sienta frente al televisor para ver al equipo. El hecho de que cada vez acudan menos fieles a Zorrilla, aunque el mal juego no sea la única razón, también da una idea de la situación por la que atraviesa el Pucela. Pese a todo, la escuadra de Portugal ha finalizado una primera vuelta muy ajetreada con opciones de, al menos, disputar el 'play-off'.

Si atendemos al juego y las sensaciones (lo digo muchas veces, no acumulamos tres partidos seguidos ofreciendo una imagen sólida) es un objetivo aún lejano: la defensa hace aguas, en el medio Rubio parece un oasis en el desierto y en la delantera solo responde Villar, pese a no ser puramente un 'nueve'. Objetivamente, la cabeza me dice que, con lo mostrado hasta ahora, el equipo no está para ascender.

Si hacemos caso de los números y tiramos de corazón podemos, no obstante, afirmar que falta media Liga y que aún hay mucha tela que cortar. Veremos si Rennella es el punta goleador que necesita el equipo y si llegan, al menos, dos nuevos fichajes. Urge apuntalar el centro de la defensa y se necesita un apoyo para Álvaro en el medio del campo. Viendo el rendimiento de otros yo me pregunto: ¿No hay nadie en la cantera que, al menos, ofrezca algo diferente en esta parcela?

Hay que afrontar esta segunda mitad de Liga con confianza. El rendimiento, sin ser una maravilla, ha mejorado con Portugal y aún se puede revertir la situación. Lo bonito del fútbol es que, sin apenas tirar a puerta y ofreciendo una imagen alejada de lo brillante, se puede también vencer (como sucedió en Mallorca). Por supuesto que lo ideal sería asentar las victorias en un juego sólido, una defensa fuerte y algo más de creatividad en ataque. De esta manera los triunfos llegarían desde el trabajo y no habrá que tirar de esa suerte, normalmente esquiva con el Pucela.

La cabeza me dice que está siendo otra mala temporada, que el Pucela no brilla y que ya no resulta tan atractivo ver al equipo. El corazón me grita que falta media Liga, que la remontada comienza ante el Córdoba y que se puede aspirar al ascenso. ¡Vamos Pucela! Tirando de sentimiento, te damos otro voto más de confianza. No nos decepciones.