Real Valladolid

lejos del área

Don álvaro Rubio

Hubo un tiempo en el que el Real Valladolid era un asiduo de la Primera División española, llegando incluso a alcanzar finales de Copa o competiciones europeas. Tratándose de un equipo modesto, pero sin duda histórico, el paso de los años ha dejado para el recuerdo del aficionado a multitud de figuras: Moré, Minguela, Eusebio, Torres Gómez, Marcos, Víctor… Sin duda cada pucelano guarda especial cariño hacia alguna de ellas, bien por su calidad, bien por su amor y compromiso con el club.

En los últimos años, no hace falta recrearse en lo evidente, el equipo da para poco más que tratar de luchar por regresar a la máxima categoría, ávido de figuras que nos trasladen a épocas mejores. Afortunadamente, en todos estos años de altibajos y travesía siempre surge un guía; un arquitecto que sostiene al equipo cual pegamento de contacto. Se trata, como ya habrán adivinado, de Don Álvaro Rubio.

Campeón del mundo sub 20 compartiendo vestuario con jugadores como Xavi o Casillas, llegó a Valladolid en 2006 con 27 años, siendo ya un jugador experimentado. Asentado completamente con su familia en la ciudad del Pisuerga y tras disputar cerca de 300 partidos con la blanca y violeta, hoy, cerca de cumplir 37 primaveras, sigue dando lecciones sobre el césped.

Ya escribí en su día alguna columna dedicada a él y se me acaban los calificativos para describir al capitán de nuestro equipo. Para un hombre trabajador como él, el mejor halago debería ser simplemente resaltar que, tras una década y decenas de entrenadores y rivales en su puesto, sigue siendo titular. Reconocido y querido por todos (es frecuente leer halagos en las redes sociales de muchos de sus ex compañeros), a día de hoy encarna como nadie lo que esta ciudad quiere para su equipo: orden, una pizca de calidad y mucho compromiso. Diez años después, nadie ha conseguido hacer sombra al riojano en el centro del campo pucelano, así que no debe ser tan fácil encontrar a un jugador que combine esas tres virtudes de manera persistente.

Una temporada más la mejoría del equipo coincide con la titularidad de Álvaro. Portugal va encontrando el camino, aunque el equipo debe ofrecer mayor regularidad. Mientras tanto, sigamos disfrutando de todos y cada uno de los minutos en los que Álvaro vista nuestra camiseta; una zamarra histórica que han vestido gente como Lesmes, Matito, Coque… Nuestros mayores gozaron con ellos, como hoy nosotros lo hacemos con Don Álvaro Rubio.