Real Valladolid

desde la banda

Jugamos como nunca...

l pasado fin de semana escuchaba a Ángel Capa comentar el partido que Las Palmas jugaba contra el Barça y le pidieron un resumen de la primera parte. Y contestó con una de esas frases hechas que parecen faltas de contenido, pero que dicen mucho. ¿Cómo ves al Barça? –pregunta Javier Ares–. «El Barça es como esos jugadores que solo juegan bien», contestó el técnico argentino.

Salvando las distancias, esa frase me sirve para definir también al Real Valladolid. Al menos al de casa. Desde que llegó Miguel Ángel Portugal, el equipo ha mejorado mucho. Tiene más ambición, es más vertical, defiende mejor y ataca prácticamente igual de mal. De los nueve goles en nueve partidos, hemos pasado a veinte goles en diecisiete. Son cifras muy vulgares en ataque. El caso es que un día es el viento; otro, el campo; otro, la lluvia, y otro, el árbitro, pero siempre hay algo o alguien a quien echar la culpa.

Hay dos datos curiosos. El líder ha perdido solo un encuentro más que nosotros y el segundo, el Leganés de Omar, Sastre, Rubén Peña y Timor, ha empatado los mismos partidos que nosotros. Pero han ganado catorce y doce partidos, respectivamente.

Como decíamos en la tertulia de esRadio del pasado lunes, veníamos de las tinieblas y, solo con la defensa, la visibilidad ha aumentado tanto que ya tenemos el siguiente peldaño a tres puntos.

El público creo que ha sabido percibir el cambio, como lo demuestran las ovaciones que se llevó el equipo el día del Córdoba o el pasado domingo contra el Numancia.

Somos un equipo que solo juega bien, pero eso no nos vale. No solo no nos vale, sino que, jugando mal en Mallorca o Bilbao, hemos sacado más puntos que en los partidos contra Elche o Numancia en Zorrilla. Enrique Martín dijo en la rueda de prensa tras ganar en Zorrilla que el fútbol en Segunda consiste en que no te metan gol y en meter la que tengas. Y en esas estamos. Hemos recibido menos goles en los diecisiete partidos con Portugal que en los nueve con Garitano y solo con eso hemos pasado de un punto por partido a poco más de punto y medio de media. No quiero hacer números y decir que hay que ganar 2 de media por partido para lograr el ascenso. Vamos peldaño a peldaño y partido a partido. Con estos mimbres y siendo más efectivos creo que podemos soñar.