Real Valladolid

La afición blanquivioleta se moviliza para el viaje a Oviedo

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Colas de aficionados el jueves por la tarde en Zorrilla. / Ricardo Otazo

  • La Federación de Peñas ya ha vendido 863 entradas con vistas al choque del sábado 12 en el Carlos Tartiere, con colas constantes en el estadio Zorrilla

David Sánchez y María Socorro Terradillos no ven el momento de viajar a Oviedo el sábado 12 de marzo para animar al Real Valladolid. Ayer decidieron que convenía llegar pronto a la sede la Federación de Peñas blanquivioleta, en el estadio Zorrilla, para comprar los billetes que dan derecho a viaje y entrada. El local de los peñistas no despachaba las localidades hasta las cinco de la tarde, pero a las tres menos cuarto ellos ya estaban allí, iniciando una cola cada vez más nutrida y expectante. «Es el desplazamiento más esperado del año. Esperamos disfrutar de un buen ambiente entre dos aficiones que nos llevamos muy bien», apuntó David Sánchez.

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  • Colas en el estadio Zorrilla para comprar entradas para el viaje a Oviedo

En dos días, la venta de entradas se ha disparado: el jueves se cerró con un total de 863 localidades despachadas, desglosadas en las 360 que retiraron los peñistas el miércoles y las 503 de la tarde de ayer. En estos dos días, aficionados y peñistas se han decantado mayoritariamente por entradas sueltas (505). Otros 358 seguidores han optado por viajar en los autocares que saldrán de Valladolid el sábado 12. La venta de billetes sigue hoy entre cinco y ocho de la tarde.

Las hinchadas del Real Valladolid y Real Oviedo viven un relación muy especial desde la resonante victoria blanquivioleta por 3-8 de la temporada 1995-1996. La visita del conjunto carbayón a Zorrilla en la primera vuelta constató el idilio, pero el viaje al Carlos Tartiere de este mes de marzo supondrá un desplazamiento largamente anticipado para los pucelanos. El Real Valladolid no visita el Carlos Tartiere en Liga desde la temporada 2000-2001 (sí lo hizo la campaña actual en Copa, en un choque descafeinado por el formato de la competición y el horario en día lectivo) y un sinfín de aficionados quieren sumarse a la fiesta del sábado 12 en la ciudad asturiana.

«Ya he estado en Oviedo, pero tengo ganas de conocer el Nuevo Tartiere», apuntó Pablo Castaño, el segundo en la cola de ayer por la tarde. Sus compañeros de fila también se han animado a conocer la capital asturiana y ayer aguardaron su turno desde las tres y media de la tarde. «Ojalá el equipo suba y volvamos allí en Primera», señaló Daniel García. «Es el primer partido fuera al que voy. Vi el ambiente del partido entre el Real Valladolid y el Oviedo en Zorrilla y me entraron ganas de vivirlo allí», explicó Javier San Miguel. Álvaro Vivar, que presenció el mítico 3-8, recordó que se trata de «un viaje especial» y que lleva «muchos años esperando para ir a Oviedo».

La sede de la Federación de Peñas acogió ayer a una riada de aficionados pucelanos durante más de tres horas. A las ocho de la tarde, cuando la puerta debía cerrarse, los responsables de las peñas seguían despachando entradas sueltas, entradas más viaje en autobús o el ‘pack’ completo de localidad, transporte y hotel para disfrutar de la noche ovetense tras el partido del sábado.

«El miércoles tampoco paramos y eso que únicamente se vendían a los peñistas», relata Rocío Arenas, vicepresidenta de la Federación. Entonces, se despacharon 360 localidades con precios que oscilaban entre los 15 euros de la entrada suelta y los 45 del paquete con hotel.

El Real Oviedo ha enviado a Valladolid un total de 1.800 entradas, divididas en dos bloques. Por un lado, 300 a un precio reducido de 15 euros, destinadas a los peñistas, en virtud del convenio firmado entre Aficiones Unidas y la Liga de Fútbol Profesional. Por otro, el grueso de localidades azules, a 20 euros para abonados al Real Valladolid y resto de aficionados que deseen presenciar el choque en el Carlos Tartiere.

La Federación espera que cada vez más seguidores se conviertan en peñistas. «Desde octubre hemos sumado 150 más y ahora contamos con unos 450. Además, en este viaje hemos dado la posibilidad que los peñistas viajen con un acompañante, aunque lógicamente a este se le cobra el precio marcado para abonados. Hacerse peñista cuesta cinco euros, así que con un viaje de este tipo ya lo amortizas», argumenta Luis Rodríguez, tesorero de la Federación de Peñas.

En la cola, algunos aficionados se quejaron en la diferencia de precios en la modalidad de viaje en el día más entrada. Mientras los peñistas pagan 20 euros, los abonados han de desembolsar 40. Para estos hinchas, la diferencia resulta excesiva, aunque tradicionalmente siempre se ha hecho así. Otra queja fue la tardanza en despachar cada entrada ya que, por motivos de seguridad, todos los compradores deben facilitar su DNI para un mayor control. Además, las diferentes opciones para viajar dilataron la venta en algunos momentos.

Los aficionados que pasaron ayer por la sede de la Federación se encontraron con un local renovado. Bufandas de las peñas cuelgan de las paredes y la idea es que aparezcan todas. De momento, están representadas La Garimba, Pucelanos en Madrid, Peña Medina del Campo, Piratas de Pucela, Dando Guerra, El Infierno de Zorrilla y la Peña Mendilibar, creada en 2009, pero presentada oficialmente hace un par de semanas. «Lo fuimos dejando en su momento y hasta ahora...», sonríe Luis Rodríguez. Una estantería recoge placas, fotos, banderines y titulares históricos de prensa.

Dos días han evidenciado que Oviedo se teñirá de blanquivioleta dentro de dos fines de semana. Aún quedan 937 localidades disponibles y cinco días de venta. «Si se agotan las entradas, el Oviedo nos ha dicho que no tendría problemas en mandar más», dice Rocío Arenas. El sábado 12 la fiesta será total, pero como recuerda Carlos Vivar «somos amigos fuera, pero algo menos en el campo». Cuando el balón ruede, todos querrán ganar.