Real Valladolid

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La hemorragia del estadio Zorrilla

Juan Villar se lamenta tras el Real Valladolid-Numancia.
Juan Villar se lamenta tras el Real Valladolid-Numancia. / Gabriel Villamil
  • El Real Valladolid destaca como visitante, pero ha cedido la mitad de los puntos en juego como local

Nada más terminar el Nàstic-Real Valladolid del pasado domingo (1-1), una consigna comenzó a circular por todos los estamentos del club blanquivioleta. Miguel Ángel Portugal lo repitió machaconamente en la sala de prensa del Nou Estadi. «Nuestra asignatura pendiente no es fuera de casa, sino en Zorrilla. Allí tenemos que corroborar lo que hacemos fuera. Es en nuestro estadio donde tenemos que hacer valer nuestro potencial [...]. Nuestro problema no es fuera de casa, sino en casa. [...] Sumar fuera siempre es importante. Nuestra asignatura pendiente es como locales», insistió el técnico en diferentes momentos de su comparecencia.

Carlos Suárez, presidente del Real Valladolid, dijo minutos más tarde:«Tenemos que ganar en casa. Somos de los mejores fuera y quedan partidos de sobra para llegar arriba si empezamos a sacar los que jugamos en Zorrilla».

El delantero Roger Martí lo corroboró a continuación:«No queda otra que cambiar el chip en casa». Su compañero Vincenzo Rennella apuntó en la misma dirección el lunes:«Si queremos estar arriba, tenemos que hacernos fuertes y no dejar escapar puntos en casa». Y Braulio Vázquez, director deportivo, remachó en una entrevista con este periódico:«La clave del ascenso está en Zorrilla. Si ganamos los partidos de casa, jugaremos la promoción».

Tanta insistencia obedece a un patrón claro: los equipos que mejores resultados han cosechado como locales son los que dominan actualmente la tabla de la Liga Adelante. El Leganés, sorprendente líder de la categoría con 49 puntos, cimenta su primer puesto en los 32 puntos logrados en Butarque, fruto de nueve victorias y cinco empates, el mejor registro de un equipo en su estadio esta campaña. Además, es el único equipo que no ha perdido en su campo. El Alavés, segundo clasificado con 48 puntos, es también el segundo equipo que más puntos ha obtenido como local (28). El Real Oviedo y Nàstic, tercero y cuarto en la tabla, aparecen también en las mismas posiciones en la clasificación parcial de puntos conseguidos como en casa.

Si el Real Valladolid no sube ni baja de la undécima plaza tras su exhibición ante el Córdoba del 24 de enero se debe principalmente a los cuatro empates cosechados en los últimos cinco partidos, dos de ellos en Zorrilla. Los puntos vuelan con mucha facilidad del estadio pucelano: el conjunto entrenado por Miguel Ángel Portugal (y anteriormente por Gaizka Garitano) solo ha logrado 20 de los 39 puntos en juego como local. Casi la mitad de la puntuación se ha evaporado en los cinco empates y tres derrotas sufridas en Zorrilla.

El Real Valladolid sí brilla como visitante. La tabla parcial de los encuentros disputados a domicilio le sitúan a estas alturas del campeonato en la quinta posición de los equipos más solventes en sus desplazamientos. Las cuatro victorias y seis empates en la carretera han otorgado 18 puntos a la escuadra blanquivioleta, una cifra que solo superan Mirandés (22), Alavés (20), Osasuna (19) y Girona (19).

El Alavés aparece como el conjunto más equilibrado entre la puntuación lograda en Mendizorroza (28)y lejos de su estadio (20), lo que le permite seguir en puestos de ascenso directo, aunque haya cedido el liderato en favor del Leganés. En cambio, el Mirandés, el mejor visitante hasta la fecha, no pasa de la novena posición en la clasificación general. De ahí la salmodia de los últimos días en el Real Valladolid: ganar en casa, ganar en casa y ganar en casa. Solo fortificando Zorrilla, el Pucela tendrá opciones reales de subir.