Real Valladolid

lejos del área

Algo más que recuerdos

Unas horas después del intento de partido en Zorrilla y algo menos en caliente es hora de reflexionar, una vez más, sobre la peligrosa evolución que está tomando el Real Valladolid en los últimos años. Un importante periódico deportivo nacional anda repasando estos días las ligas ganadas por el Real Madrid distribuyendo réplicas de antiguos diarios. Uno de ellos cayó entre mis manos el otro día. Lejos de las noticias blancas, estos documentos suponen un ejercicio muy bonito de hemeroteca, recordando viejas plantillas, imágenes publicitarias, etc. Así, entre machistas anuncios de bebidas alcohólicas e invitaciones para acudir al último espectáculo de revista en la capital, me topé con la clasificación de Primera. Entre suspiros y morriña comprobé cómo el Pucela ocupaba la tercera posición, codeándose con los grandes de España.

En otro ejercicio de nostalgia, ayer mismo, estuve repasando algunos de mis comentarios en las redes sociales. Tal día como hoy, hace seis años, publicaba algo así como: «Esta tarde, a por el Athletic». Y en esas nos encontramos hoy, en pleno 2016, lamentándonos porque el Huesca nos ha pintado la cara en casa.

Luego dicen que la afición no responde y que somos fríos (la misma ciudad que vibra con el balonmano femenino y viaja con el masculino de 2ª, hace colas para ir a Oviedo y quiere una fiesta de rugby en Zorrilla), pero el equipo debe ofrecer algo más. Lo hemos dicho muchas veces, pero la situación comienza a ser insostenible en el fútbol: se pasó de UEFA y mitad de tabla en Primera a luchar por ascender en Segunda y no ocurrió nada. Ahora alguno se ha acostumbrado a que conjuntos otrora mucho más modestos que el Valladolid nos dominen, incluso en nuestro feudo. Pasamos de ser un histórico en la división de honor a no mirar más allá de mitad de tabla en Segunda.

Quiero pensar que Suárez (tiene parte de culpa, pero él no juega, imagino que quiere lo mejor para su inversión y parece que no hay otro que quiera hacerse cargo del club) y Braulio han confeccionado la plantilla que creían correcta para el Pucela, pero lo cierto es que ha pasado una década y poco ha cambiado; se pretende que Óscar, Rubio o Borja sigan sosteniendo el juego de la entidad. Queremos volver a ver al Pucela entre los grandes, no solo repasando viejos periódicos y tirando de recuerdos.