Real Valladolid
Ayer te vi que subías

en blanco y violeta

Ayer te vi que subías

  • José Ramón Burrieza, hombre de fútbol

No es que le costara mucho a José Ramón Burrieza (23 de junio de 1952) tomar una de las que dicen es una de las decisiones más difíciles de la vida: elegir la afición hacia un equipo de fútbol. Y eso que en la balanza había más que fuertes contrapesos.

Por un lado, Ramón Burrieza Pellón, su padre, había sido directivo del Real Valladolid con Carlos del Río y, tiempo después, vicepresidente en la etapa de Gonzalo Alonso. Entre medias, incluso fue (hasta que se cansó) presidente de la Federación Oeste de Fútbol y también delegado en el Mundial 82. Con estos afluentes, el hijo José Ramón ya era socio del Pucela con ocho años. Uno de sus recuerdos vitales fue aquel partido de promoción de ascenso a Primera en la campaña 1961-62: «Era un crío pero me acuerdo que se ganó 2-0 al Español. Fue muy emocionante, ya que en la ida perdimos por la mínima y un gol de los periquitos nos echaba», relata Burrieza. En ese Valladolid, entrenado por Heriberto Herrera, estaban Sanchís (padre), Ramírez, Calvo, Chus Pereda y Rodilla y García, los autores de los goles.

Sin embargo, todo esto no pudo competir con otro factor determinante: las vacaciones de verano. «Cuando iba a Santander todos los veranos con mi madre, a mí no me gustaba la playa. Así que mi misión era bajarle del hotel la sombrilla, poner la silla en la arena y cruzar la carretera para ir al estadio a ver entrenarse a los jugadores. En los Campos de Sport de El Sardinero he visto a los hermanos Gento, a Santillana. Y eso que el Racing estaba en Tercera o Segunda. ¡Esas eran las mejores vacaciones del mundo!», relata Burrieza. De allí surgió un amor irrefrenable, una comunión perfecta, una intensa pasión hacia el racinguismo. «Uno nace siendo del Racing y no se puede quitar», dice tocándose el corazón. Se podría afirmar que José Ramón Burrieza cambió el Pisuerga, no por el Cantábrico, sino por ‘La Fuente del Cacho’.

De aquellas, José Ramón, que confiesa «no haber jugado nunca federado al fútbol» sí, en cambio, se formó como entrenador. Obtuvo el nivel 3 o título nacional en 1985 en aquella promoción que compartió en Madrid con Germán Debora, de Las Palmas, Carlos Rexach, Chechu Rojo, Quique Costas, Carrete, el lateral derecho del Valencia… siendo director de la escuela de entrenadores el seleccionador nacional Miguel Muñoz. Con esa formación ha dirigido en Valladolid a equipos como el CD Derecho, Laguna juvenil preferente, San Agustín, Villa Ángeles y Victoria, «aunque casi todo el tiempo al Juventud Castilla (con el que ganó una liga) y ahora al aficionado del San Nicolás, entre Segunda y Primera Provincial». Nunca buscó ni pretendió mientras su padre estuvo en la casa blanquivioleta optar a entrenar a un equipo de las inferiores. Entre los suyos, los chavales, ha dejado poso más por ser una buena persona. Lo que es también muy importante.

Si desde hace 55 años tiene el carné del Valladolid (figura entre los cien primeros), «aunque voy muy poco al fútbol a Zorrilla», del Racing lo es más recientemente. «Me hice socio y luego abonado en la temporada 1999-2000 en la que fue pichichi Salva Ballesta y ganamos 2-4 al Madrid en el Bernabéu», comenta henchido. En la conversación aparecen los ascensos con Paquito, con Quique Setién, «al que le debe mucho el Racing», la memoria del amigo recientemente fallecido, Nando Yosu, con el que jugaba la partida y compartía cenas que «al margen de entrenador y salvador del Racing, de jugador disputó una final de Copa de Ferias con el Valencia y marcó tres goles al Barcelona…».

Burrieza tiene una curiosa forma de clasificar los equipos en ‘A’,’ B’ o’ C’ en función de sus filias y fobias. Racing, Valladolid y Sevilla podrían estar en el primer grupo (de los tres se sabe y tiene archivada su historia), mientras que Betis y Barcelona estarían en el último vagón. Como anécdota, es él el que nos da la cifra coincidente: “A lo largo de la historia un total de 32 jugadores han vestido las dos camisetas, la del Racing de Santander y la del Real Valladolid empezando por Jesús Pombo y acabando en Juanpe (además de Miguel Ángel Portugal de técnico)».

Su éxtasis deportivo llegó con la mejor época del Racing, sexto puesto y presencia en la Copa de la UEFA con Marcelino Toral en el banquillo en un equipo en el que figuraban Munitis, Colsa, Jorge López, Pinillos, Ceballos… «Al año siguiente, ya con Muñiz, al Manchester City le metimos 3-1, pero al comienzo del partido me acuerdo cantando todos juntos al unísono ‘La Fuente del Cacho’». Suponemos que los ingleses hacían lo que podían dentro de la ingesta masiva de cervezas: ‘Ayer te vi que subías/por la alameda primera/luciendo la saya blanca/y el pañueluco de seda./Dime, dónde vas morena/ dime, dónde vas salada…’

Y con la bufanda al viento…