Real Valladolid
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Aroma local y juvenil en los Anexos

Aroma local y juvenil en los Anexos
/ Mario disputa un balón a un jugador del Racing, ante la mirada de Julio y Porcar. OTAZO
  • El Real Valladolid B, con una plantilla muy joven, hace equilibrios para mantener la categoría y reforzar a un primer equipo con jugadores de la cantera

El filial más joven de España. Así definió el responsable de las categorías inferiores al Real Valladolid B, con algunas cautelas, porque es una zona fronteriza, de caducidad inmediata y relevos constantes.

José Antonio Prieto Castro lo decía con orgullo. Entre otras razones, porque el filial pucelano, que nació en 1944 como Recreativo Europa Delicias, y fue el Promesas oficialmente hasta el 90, cuando se homologó el nombre de los filiales con el del primer equipo más la 'B', es un Segunda B que tiene posibilidades de mantener la categoría. Y, sobre todo, está dando muestras de que puede cumplir la función de generar el relevo que demanda un primer equipo cogido con alfileres, con una plantilla corta, veterana, varios cedidos y cuya estabilidad depende en buena medida de un ascenso que empieza a antojarse difícil.

Con apellidos locales

El Valladolid B, además, tiene apellidos locales. Un futbolista -no solo en el ámbito de los afectos, sino también en el económico- es más de donde pace que de donde nace. Pero en el caso del filial menudean, además, los jugadores originarios de Valladolid, o de Palencia. También de Madrid, una tradición. Algo que tiene más trascendencia cuando se comprueba que en el primer equipo no hay actualmente jugadores vallisoletanos y únicamente el salmantino Óscar tiene sus orígenes futbolísticos en las categorías inferiores del Real Valladolid.

Destaca también esta circunstancia en jornadas como la del próximo domingo, frente al Almería, en la que un jugador como Quique González Casín es noticia porque vuelve a casa.

Julio, Corral, Deve o Mario, integran la nómina de vallisoletanos en el vestuario del filial. Dani Hernández, Iván Casado o Adrián Pérez, la de palentinos. Pero de los 21 jugadores del Valladolid B, al menos 14 tienen en su ADN al Real Valladolid como equipo de procedencia. Un aspecto que no es determinante desde el punto de vista deportivo pero que la afición termina agradeciendo porque le ayuda a identificarse con el equipo.

20,9 años de edad media

El lateral izquierdo Roberto Corral, con 18 años, terminará la presente temporada como el futbolista más joven del Valladolid B. El delantero Dani Vega es otro ejemplo de precocidad, con 19 años. El más veterano es Nacho Porcar, con 23 años, incorporado este año a la plantilla.

Los cuatro jugadores del filial que hasta el momento han logrado minutos con el primer equipo -Ángel, 23; Julio, 22; Caye, 22 y Jose, 20- están entre los más veteranos, en una plantilla cuya edad media no llega a los 21 años.

Las restricciones económicas para fichar, las limitaciones de un club en concurso de acreedores y la dependencia del ascenso a Primera para despejar el futuro del Real Valladolid dan un especial protagonismo al relevo generacional que, bajo la dirección técnica de Borja Jiménez, hace equilibrios en el puesto 14 de la clasificación, cinco puntos por encima del 'play-out' para mantenerse en una categoría. En su caso, se trata de un banco de pruebas más exigente en el que se deben formar algunos de los futuros futbolistas del Real Valladolid. José Antonio Prieto Castro, 'Cata', responsable de las categorías inferiores del club, decía esta semana que se daría por satisfecho si uno o dos jugadores del filial llegara al primer equipo.