Real Valladolid
Rubén Albés. RICARDO OTAZO
Rubén Albés. RICARDO OTAZO

Portugal ensaya con cinco defensas

  • El Pucela regresó a los Anexos con la ausencia de Hermoso, operado de un dedo
    de la mano, y tres lesionados

Es consecuente. Miguel Ángel Portugal anunció hechos y en su reaparición, ayer, tras la derrota frente al Zaragoza, en la cuarta jornada sin conocer la victoria, empezó a buscar la fórmula para poner remedio al principal problema de su equipo: la vulnerabilidad de la defensa. Once goles encajados en los últimos cuatro partidos no admiten dudas sobre el talón de Aquiles de este equipo, cada vez más alejado de su objetivo: la disputa de la promoción de ascenso. Con esa proporción, el Real Valladolid tendría en la actualidad 93 goles en contra frente a los 40 que figuran en su casillero. Los goles encajados se han convertido en un lastre complementario a la falta de puntos, dada la igualdad de los equipos que luchan por un puesto en el ‘play-off’. El ‘golaverage’ puede ser determinante dentro de ocho jornadas para conseguir uno de los cuatro puestos que dan derecho a jugar la promoción.

Ayer, Portugal, que disipó las dudas sobre su continuidad pocos minutos antes de las 11:00 de la mañana, cuando llegó a los Anexos acompañado de Tiba y Varela para dirigir el primer entrenamiento de la semana, empezó a ensayar con diversas variables de una defensa de cinco.

La lesión de Rennella puso fin, tras el empate con el Almería en Zorrilla, hace tres jornadas, a la fórmula de los dos delanteros. Un gol de Villar más allá del minuto 90 acabó con la era del 4-4-2 y ayer Portugal empezó ensayar con cinco defensas. Once goles en cuatro partidos son demasiados, de modo que el mediocentro Borja ensayó como defensa central en las distintas variables que probó Portugal para dar solidez a la zaga, mientras deja en las botas de Villar, Manu del Moral, Mojica y Roger la responsabilidad de sumar de tres en tres.

16 jugadores de campo

La jornada empezó con 16 jugadores de campo disponibles. Mientras los porteros Kepa y Varela trabajaban con Santisteban, su entrenador específico, Alfaro, Óscar y Rennella –lesionados– trotaron por el césped antes de volver al vestuario. El único ausente de la primera plantilla fue el lateral madrileño Mario Hermoso, que tuvo que pasar por el quirófano para una intervención menor. Según el club, Hermoso sufrió en el encuentro frente al Zaragoza un traumatismo directo en su mano derecha, que le provocó una fractura desplazada de un hueso metacarpiano. Después del partido, las pruebas confirmaron el diagnóstico y se le redujo la fractura. Hermoso se sometió ayer a cirugía para estabilizar la lesión. Según el parte médico, está previsto que esté disponible para disputar el encuentro liguero del próximo domingo en Pamplona.

Miguel Ángel Portugal no citó a ninguno de los jugadores del Promesas para entrenar con el primer equipo, a pesar de las bajas. Borja Jiménez, entrenador de filial, trabajó en el campo de hierba artificial para preparar el partido que se celebrará el domingo con el Sportig de Gijón B. Tras el empate a domicilio del pasado sábado frente al Izarra y las tres victorias consecutivas precedentes, el filial podría certificar dentro de cuatro días su permanencia en la categoría de bronce.

Braulio Vázquez, director deportivo del Real Valladolid, estuvo presente en la primera jornada preparatoria del encuentro ante el Osasuna aunque no hizo declaraciones sobre la trayectoria o eventuales cambios en el equipo.