Real Valladolid
Roger y Mojica, en la ‘mascarada’ de San Mamés.
Roger y Mojica, en la ‘mascarada’ de San Mamés. / RAMÓN GÓMEZ

El precio de perder los papeles

  • La falta de control de los jugadores ha tenido graves repercusiones deportivas. Roger no viajará hoy a Pamplona por patear la puerta del vestuario de los árbitros tras perder con el Zaragoza

Cuesta poco, pero el precio es muy alto. Perder el control dejándose llevar por la ira; desahogarse sin miramientos; utilizar la violencia para compensar la impotencia o la fantasía antirreglamentaria para demostrar felicidad, como cuando Roger y Mojica celebraron el primer gol en San Mamés cubriéndose la cara con una máscara veneciana: doble amarilla, con el consiguiente riesgo de inferioridad y jugarse innecesariamente aquellos tres puntos que, al final, viajaron a Zorrilla, son actitudes que el Pucela ha pagado con multas y puntos a lo largo de su aciaga temporada.

El Real Valladolid se juega el objetivo de esta Liga en los ocho partidos que quedan y el primer envite, el domingo en El Sadar pamplonés, lo hará sin poder contar con su delantero titular, Roger Martí, el valenciano cedido en el mercado de invierno por el Levante. Roger, que ingresó en la filas pucelanas el año pasado, en el que una lesión apenas le dejó demostrar su codicia en el área, regresó al Levante y volvió cedido en enero para compensar la ausencia por su lesión, el año pasado. Ha jugado todos los partidos desde que volvió a Zorrilla, los dos primeros desde el banquillo, como para reconocer el terreno. El tercero, primero como titular esta temporada, lo hizo a lo grande, en San Mamés, con un gol en el minuto 34 que valió tres puntos. Suma cinco tantos en sus 12 partidos, aunque con una preocupante sequía en el último tramo de la Liga. Pero es el delantero titular. Menos mañana, en El Sadar, donde no podrá contribuir a una eventual victoria que devolvería la confianza a la escuadra que dirige Miguel ángel Portugal. Una patada al vestuario de los árbitros el pasado sábado, tras perder con el Zaragoza, que el Comité de Competición castigó con dos partidos de sanción y el de Apelación redujo a un solo encuentro, le impedirá viajar hoy a Pamplona. El club recurrió también al Tribunal Administrativo del Deporte (TAD), al que pidió la suspensión cautelar de la sanción. Pero esta instancia se limitó a ratificar la sentencia de Apelación.

Mojica, en Lugo, con una falta innecesaria que le costó la segunda amarilla y propició un empate;Braulio Vázquez, en Soria, tras un arbitraje polémico que dejó al Pucela con 9 jugadores y al club con 1.500 euros menos por la sanción contra el director deportivo;el propio presidente Carlos Suárez y Roger, de nuevo, tras el segundo encuentro, en casa, contra el Numancia, con unas declaraciones que les costaron otros 1.500 euros a cada uno;Moyano, con un golpe de impotencia a un contrario cuando estaba en el suelo, que le costó un amarilla ya en el descuento... son algunos de los episodios provocados por la pérdida de los papeles.

Los antecedentes pueden penalizar a un Pucela obligado a tener una actitud exquisita para no emborronar el resurgimiento. Si llega.