Real Valladolid

Saúl García, condenado a pagar un millón de euros al Real Valladolid

Saul garcia condenado a pagar al Real Valladoli
Saúl García, el 30 de diciembre de 2014 en Santander, tras anunciarse su traspaso al Deportivo de La Coruña / Celedonio
  • El futbolista cántabro no respetó el contrato rubricado con el club blanquivioleta y firmó con el Deportivo

El primer asalto del caso Saúl García ha finalizado con victoria para el Real Valladolid. El futbolista cántabro, de 21 años, ha sido condenado a pagar un millón de euros al club blanquivioleta por no respetar el contrato rubricado con la entidad vallisoletana durante la temporada 2014-2015. Tras comprometerse con el Real Valladolid, Saúl García Cabrero firmó a mitad de aquella campaña con el Deportivo de La Coruña, lo que llevó al club que preside Carlos Suárez a demandar al lateral izquierdo por duplicidad de contratos. El fallo de la sentencia, emitida por el Juzgado de lo Social número 5 de Santander hace dos semanas, fue divulgado ayer por la edición digital del diario ‘As’. El Deportivo de La Coruña ha sido declarado responsable civil subsidiario, lo que obligaría al club gallego a asumir la indemnización de un millón de euros si el futbolista no puede pagarla. El Deportivo y Saúl García (actualmente cedido en el Tenerife) recurrirán la sentencia.

El presidente del Real Valladolid, Carlos Suárez, se felicitó ayer por el fallo judicial:«Es justo. Por eso la sentencia ha salido así. Se ha hecho justicia», señaló.

Antecedentes

El caso Saúl García explotó en enero de 2015. El Real Valladolid llegó a un acuerdo con el futbolista, entonces en el Racing, para su incorporación a final de temporada, ya que su vinculación con el equipo santanderino finalizaba el 30 de junio de 2015. Ese compromiso entre Saúl y el Real Valladolid se plasmó en un contrato con fecha de 5 de enero de 2015, antes incluso de que el lateral pasara reconocimiento médico. Sin embargo, el Deportivo de La Coruña anunció una semana antes, el 29 de diciembre de 2014, que se había hecho con los servicios de Saúl, en un traspaso que incluía la cesión del futbolista al Real Racing Club de Santander hasta final de temporada.

El Deportivo evitó utilizar el término ‘traspaso’ en el anuncio del fichaje, pero el Racing sí lo hizo. En la operación con el Real Valladolid, el Racing se habría quedado sin Saúl a final de temporada y no habría percibido contraprestación económica. En el acuerdo con el Dépor, los dos clubes salían beneficiados ya que el Racing recibía una cantidad por la venta de su jugador.

Las dos fechas suponen el gran caballo de batalla en los tribunales y seguirán como principal argumento en los recursos que presentarán Saúl García y el Deportivo ante el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria. El Real Valladolid no podía fichar a Saúl García antes del 1 de enero de 2015 para no contravenir el artículo 143.2 del Reglamento General de la Real Federación Española de Fútbol, que solo permite acometer fichajes de futbolistas seis meses antes de que finalicen sus contratos previos con otros equipos. Por eso, el acuerdo entre el Real Valladolid y Saúl tenía fecha del 5 de enero, aunque el acuerdo se había alcanzado con anterioridad.

Una semana de diferencia

El futbolista y el Deportivo recuerdan que el traspaso con el Racing se produjo siete días antes (el 29 de diciembre de 2014) y tratan de demostrar que el contrato con el Real Valladolid no puede ser válido si se firmó con anterioridad a la fecha plasmada en el documento (5 de enero). El club blanquivioleta expone que la firma de Saúl García figura en el acuerdo y que el contrato debió ser respetado. El Juzgado de lo Social número 5 de Santander ha dado la razón al Real Valladolid.

Carlos Suárez explica los argumentos del club blanquivioleta: «Está muy claro. No se trataba de un precontrato, sino de un contrato en toda regla de ejecución diferida. Nosotros pusimos la fecha de la entrada en vigor, cuando ya se podía registrar. Estábamos seguros de que por ese lado no habría problemas. Nadie obligó a nadie a firmar nada, ni hubo trampas ni nada raro. Entendemos que el fallo es el que tenía que ser. El contrato es muy claro y no admite valoraciones», zanja el presidente del Real Valladolid.