Real Valladolid

desde la banda

Scarlett Johansson o Rossy de Palma

La vida sigue igual. La pasada temporada nos presentamos en Ponferrada en la jornada treinta sabiendo que el triunfo nos otorgaba el liderato a falta de doce jornadas. El partido se salda con un dos a cero en contra que confirma nuestra tendencia suicida en los partidos fuera de Zorrilla. El caso es que aquel partido hizo más daño que otras derrotas y en los siguientes seis partidos solo logramos una victoria en una racha que incluyó tres derrotas consecutivas que eran cuatro sumando la de dicho partido del Toralín. Algo parecido hemos hecho este año y después de remontar desde puestos de descenso, nos presentamos en Anduva con la posibilidad de meternos en ‘play- off’ por primera vez en toda la temporada. Derrota de cuatro a uno y un punto de quince nos vuelven a condenar.

Cuando Braulio explicó por qué no cierra la plantilla en septiembre y espera al mercado de invierno, a mí me convenció. Pero dos años después la experiencia me dice que es una propuesta errónea. Primero porque no hemos usado el mercado de invierno para reforzarnos donde era necesario. Segundo porque el uno de febrero el equipo no se parece mucho a lo que se pretendía el uno de septiembre. Y tercero porque el equipo se ha caído justo cuando todos pensábamos que teníamos mejor equipo.

Tengo un amigo, al que no voy a nombrar por razones obvias, que decía que él siempre se duchaba los viernes. Aunque no hiciera falta, añadía. Y eso es lo que hace Braulio, va buscando los nombres, los jugones, las estrellitas aunque no haga falta. Caprichos de nuevo rico al que le sobra la pasta. Les ficho porque cuestan menos de la mitad que en septiembre y porque yo lo valgo. Cuando se necesitaba carácter traemos a Túlio o Jonathan Pereira y cuando se necesita defensa y jerarquía en el centro del campo traemos a Renella y Roger y echamos a Timor. El mercado de invierno ha servido para empeorar el equipo los dos últimos años.

El Real Valladolid es como ese puzle que en la caja pone que es de Scarlett Johansson y que como no nos sale, ponemos las piezas de cualquier forma para terminar siendo una foto de Rossy de Palma.

Cincuenta jugadores en dos años entre el primer equipo y el filial. Así no es cómo va a subsistir el Real Valladolid. Cinco temporadas estuvo el Celta en Segunda División entre 2007 y 2012. Dos de ellas muy cerca del descenso a Segunda B. Esta semana ha logrado su clasificación matemática para jugar la ‘Europa League’ la temporada que viene. Ese es el camino. Pero nosotros ya hemos tirado dos años por el retrete.