Real Valladolid

Fernando Hernández

Campeón del mundo, subcampeón de Europa y medalla de bronce en unos Juegos Olímpicos; sobraría con echar un vistazo a su palmarés con España y con los equipos en los que ha militado para resaltar la importancia de uno de los deportistas vallisoletanos más importantes de los últimos años. Afortunadamente, el valor de Fernando Hernández va más allá de lo deportivo y sobrepasa las canchas. Basta con mirar la inscripción que adorna su brazalete, 'Lalo 5, eterno capitán', para intuir la calidad humana de este, dicho con todo el cariño del mundo, cuarentón del balonmano. Nada más acabar el partido que devolvía a Pucela el balonmano masculino de élite, el capitán y sus compañeros se acordaron también de Toño Garnacho, otra muestra más de los valores que desprende este deporte.

Pese a haberlo ganado todo con equipos como el todopoderoso Barcelona y con la Selección Española, Fernando afirma que el ascenso conseguido con el Atlético Valladolid es su logro más emotivo porque ha conseguido llevar a buen puerto un nuevo proyecto en su casa. Los amantes del balonmano, ya no solo de Valladolid, deseamos verle la próxima temporada en Asobal, donde seguramente sería el jugador de campo más veterano, con 43 años a sus espaldas. El hombre que abanderó esta nueva idea (entidad que no debe hacernos olvidar al Club Balonmano Valladolid) sigue batiendo registros con la ilusión y la humildad del primer día, junto a otros deportistas como Ávila que también merecerían un monumento (o una camiseta con su dorsal en lo alto) por Huerta del Rey.

El buen momento del balonmano pucelano (no debemos olvidarnos de los buenos años que vienen realizando las chicas) y de deportes como el rugby, con dos finalistas en Liga y Copa, no debe esconder que existen otras disciplinas ávidas de estos líderes. Precisamente el baloncesto del malogrado Lalo sigue peleando por volver a la élite y no ha tenido mucha suerte, pese al trabajo de gente como Hansen o de la Fuente. Tampoco al fútbol le vendría mal el espíritu de gente como Fernando o Ávila; hoy toca partido muy importante para cerrar la permanencia y después comenzar a hacer una limpieza profunda.

Lo dije hace tiempo, no sobran este tipo de deportistas ejemplares en Pucela. Aprovechando el merecido ascenso del Atlético Valladolid era de justicia homenajear a la figura de Fernando, ese rubito cuarentón que encarna como nadie lo que es dejarse la piel, cada día, por su querido deporte.