Real Valladolid

DESDE LA BANDA

La Orquesta del Titanic

Cuenta la leyenda que en la noche en que se hundió el Titanic, su orquesta estuvo tocando tanto en el salón de primera clase como en la cubierta de popa en la zona donde estaban los botes con el fin de que no decayera el ánimo. Estuvieron tocando incluso cuando supieron que el barco se hundía. Puede parecer que pretendo reseñar la actitud de quienes han cumplido hasta el final de temporada, pero no es así. Entre otras cosas porque me cuesta encontrar un ejemplo y en todo caso, tampoco es de alabar a quien simplemente cumple con su cometido. El ejemplo de la orquesta del Titanic se pone para quienes viendo que algo va mal, se empeñan en demostrar que nada pasa.

Yo doy por bueno este esperpento de temporada si aprendemos de los errores para no volver a cometerlos. Mi memoria me dice que es la tercera vez que el objetivo deportivo se pierde en los vestuarios y no en el campo. Las dos primeras acabaron con un doloroso descenso (92-93 y 09-10) y la más reciente, que es esta que acaba de concluir, ha terminado con una fractura social como yo no recordaba.

Las dos últimas son las más parecidas y tienen como protagonista a quien no lo supo atajar. Lamento profundamente los problemas de salud de Carlos Suárez. Me vais a perdonar, pero a mí me cae bien. Y además creo que no todo lo hace mal. Pero la manía de hacer que nada pasa nos mandó al hoyo en una ocasión y casi nos hunde en esta temporada.

Los futbolistas son como niños. En su mayoría son unos consentidos que hacen lo que quieren pese a las riñas de los padres. De nada vale amenazar con un castigo si no se cumple. De nada valen las charlas con carga de moralina si no van acompañadas de hechos.

Actuar como que no pasa nada, es un error, entre otras cosas porque el problema continúa ahí y no hemos tomado soluciones. Intentar lavar los trapos dentro es inteligente, pero solo hasta que la lavadora está llena. Entonces, la ropa se lava en el río y se tiende a la vista.

Ninguno de los ocho integrantes de la Orquesta del Titanic sobrevivió. El cuerpo de Hartley, el director de la orquesta, fue uno de los que se recuperaron y pudieron ser identificados. Su funeral en Inglaterra contó con la presencia de miles de personas. A pesar de ser considerado como un héroe en su país, la naviera White Star Line le cobró a su familia por el coste de la pérdida de su uniforme. Por si alguien quiere sacar una moraleja a la historia.