Real Valladolid

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Paco Herrera exprime a la plantilla

Real Valladolid en Portugal
Guzmán, Ángel, Samuel y Moyano, en un entrenamiento en Melgaço.. / José Coira-LOF
  • Tras la llegada de Jordan, el rumor sitúa ahora a Álex López bajo el interés blanquivioleta

Sostiene el diccionario de la RAE que cuando se dice de un individuo que es de culo apretado se está definiendo a una persona presuntuosa. En la concentración veraniega del Real Valladolid puede que haya alguno, pero lo que parece claro es que son muchos los que tienen el culo prieto, esto es, que están alerta, pendientes, con respuesta rápida a las órdenes y sin titubeos, dispuestos a agradar, a no cuestionar ninguna decisión y, en el caso de los jugadores, decididos adejarse la piel en su tarea. El vestuario parece un bloque que trabaja a destajo, no sin ciertas suspicacias, porque cada vez son más los que se disputan un puesto en el once y parece ser que la competencia va a seguir aumentando.

Ayer, el runrún que recorría la concentración pucelana hasta que se confirmó el fichaje de Joan Jordán, cedido por el Espanyol, se centraba en la inminente llegada del mediocentro del Celta Alex López. Nada nuevo, pero el director deportivo, Braulio Vázquez, más gallego que nunca, no soltaba prenda. 'Mientras los contratos no estén firmados, no hay confirmación’ es la máxima.

La incógnita del dibujo

Para colmo, el entrenador pucelano, un verdadero sargento de hierro sobre el césped del Centro de Estágios de Melgaço, dejó ayer una misteriosa perla en forma de declaración accidental –no era un encuentro formal con periodistas–que añade incertidumbre sobre sus propósitos: «No hay nadie que sepa por mí lo que quiero de ellos», dijo refiriéndose a los jugadores. En el entorno de la concentración se elucubra sobre las razones por las que Paco Herrera parece dispuesto a superpoblar de mediocentros sus convocatorias. Y los jugadores más polivalentes –ayer Sergio Marcos lo corroboró tras otra dura jornada de trabajo– no tienen muy claro dónde les va a colocar el míster o si van a tener una demarcación claramente definida. Sobre todo, los centrocampistas.

De modo que parece que Paco Herrera quiere, antres de definir sus tácticas, contar con jugadores técnicamente aceptables y al cien por cien de sus posibilidades físicas. De esto último se encarga el no menos férreo Fran Albert, que está llevando a los jugadores al límite de sus posibilidades sin que, de momento, se haya producido motín alguno en un grupo que termina derrengado las jornadas de trabajo. El propio Herrera reconocía ayer que es posible que los jugadores lleguen al primer partido de la pretemporada portuguesa –mañana, jueves, frente al Celta de Vigo– un poco pasados de esfuerzo. Pero no parecía preocuparle.

Paco Herrera exprime a la plantilla

Herrera reconocía el alto nivel de exigencia de las jornadas de trabajo tras la sesión matutina que algunos jugadores comenzaron a las 8:30 de la mañana en el gimnasio –el primer turno de desayunos fue a las 7:30 horas–. Sobre las 11:00, cuando el calor volvía a apretar inmisericorde, concluyó la primera sesión y a las 18:30 los jugadores volvieron a trabajar sobre el césped.

Un gran equipo

Es una constante del entrenador barcelonés: animar a sus pupilos mientras les castiga inmisericorde sin dejarles parar un momento, como si faltara tiempo, como si estuvieran a punto de llegar tarde. Y siempre les exige algo más. Su protagonismo se lo gana a voces, con consignas y gritos de ánimo: «¡Vais a ser un gran equipo. Y eso se gana aquí!», les voceaba ayer por la mañana. Pero anes habían llegado las exigencias: «¡Hombre a hombre! ¡Buscad paredes! ¡O ganas tú o gano yo! ¡Me vale ese esfuerzo!» Y alguno creía que podía relajarse, pero entonces empezaba otra vez. O le relevaba Fran Albert, el preparador físico, que solo tenía que hacer una insinuación para cortar el trotecillo de algún jugador hacia la nevera del agua. «¡Ahora no!». Fastidio, sed, agotamiento. Y cuando parecía que alguno iba a desfallecer, «¡Un minuto para el agua»! Y aquello era una turbamulta para refrescar. «¡Treinta segundos!». Y los tragos eran largos y precipitados. A ese escenario llega hoy Joan Jordán. Y entrenará por la tarde.