Real Valladolid

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«El éxito puede ser otra cosa que no sea un ascenso que, claro, es la obligación de este club»

«El éxito puede ser otra cosa que el ascenso, aunque sea la obligación del club»
  • carlos suárez, presidente del real valladolid, No ha claudicado, pero ha tomado un camino diferente para volver a estar entre los grandes. Primero, equipo; después, categoría

La experiencia –éxitos y, sobre todo, fracasos– le ha enseñado a gastar mejor, aunque en la mayoría de los casos el prefiere el término ‘invertir’; pero sobre todo está aprendiendo a ahorrar. Ahorrar en vaticinios dudosos, en compromisos que no puede garantizar. A moderar el optimismo y a buscar alternativas para, sin renunciar a nada, asumir recorridos más largos para llegar a la misma meta. Carlos Suárez se ha desprendido del lastre de una temporada lamentable y, con el mismo ánimo, afronta el reto de construir un nuevo equipo, sin renunciar a que sea de Primera.

–¿La renovación del Real Valladolid ha sido consensuada o por decreto?

–Mi papel ha sido el de uno más, como suele ser. Nos jugamos demasiado como para andar con venganzas o pretensiones de renovación total. En febrero se empezó a trabajar en el nuevo proyecto;el desenlace que hubo en la temporada pasada se preveía y afortunadamente no fue peor de lo que se atisbaba .Hemos hecho lo que tocaba y lo que hemos prometido.

–¿El resultado se parece a lo que perseguían?

–Se parece mucho a lo que buscábamos. Algo se habrá hecho bien en estos 16 años, porque nos están echando una mano muchos equipos y hemos logrado hacer una plantilla, espero, competitiva, en parte porque el nombre del Valladolid tiene peso y hay jugadores para los que tanto el club como Paco Herrera suponen una oportunidad para su futuro inmediato y, en algunos casos, un poco más lejano.

¿Ha dado personalmente el visto bueno a todos los jugadores o hay excepciones?

–Los que han venido lo han hecho porque estábamos todos de acuerdo. Pero hay jugadores a los que no conocía. Creo que ha sido un trabajo planificado, consensuado y hecho desde el cariño, porque para nosotros cada año es una nueva oportunidad y un reto. Son ilusiones renovadas. La planificación y la ilusión han sido lo principal.

–Con Braulio no tiene ninguna reserva. Da la impresión de que le ha ofrecido un cheque en blanco. ¿Otorga el mismo crédito a Paco Herrera?

–La hemeroteca lo acredita. Paco ya fue objetivo del Valladolid estando yo como presidente. Por diferencias no se pudo concretar su llegada y ahora sí se ha dado. Creo que es una base importantísima de nuestro proyecto y esperamos que sus criterios hayan sido los acertados. No es una cuestión de cheques en blanco, porque su trayectoria justifica la confianza que hemos puesto. Conoce esta categoría y tiene éxito.

–Ni los mejores garantizan el éxito, que es el ascenso. ¿Hay margen para la supervivencia del club en Segunda?

–El éxito en esta división parece que solo se consigue con el ascenso. La planificación, pensar en el futuro y las posibilidades de crecer como club y como equipo parece que no cuentan. Nosotros estamos planificando un equipo que vaya creciendo para evitar vaivenes, para intentar asentar una posición de tranquilidad... El éxito puede ser otra cosa que no sea el ascenso que, evidentemente, debe ser la obligación de este club. Nosotros tenemos que hacer el mejor equipo posible, con los mejores jugadores que podamos traer y pagar y los jugadores tienen la obligación de salir todos los partidos a ganar. Si con trabajo y más trabajo el superobjetivo no sale, el éxito puede ser haber engranado un equipo completamente nuevo, haber dado oportunidad a la gente de nuestra casa, haber identificado nuestro primer equipo con nuestra cantera, con nuestra ciudad, con nuestros aficionados e ir construyendo. Si al final ese 50% de nuestro trabajo se consigue, apostaremos por seguir creciendo. Para mí no sería justo contemplar únicamente el ascenso como sinónimo de éxito y cualquier otra alternativa como fracaso.

–¿Además de dinero ha comprometido muchos favores para reconstruir el equipo?

–Estoy muy agradecido a mucha gente. Es del dominio público la relación que tenemos con el Celta y el cariño muy especial que siento por su presidente, porque es un modelo a seguir. El trato que hemos recibido del Espanyol, del Valencia, del Athletic..., de todos. Este tipo de gente y de clubes no dicen «te hago un favor y me debes una». Saben que en el fútbol siempre nos volvemos a encontrar y que si podemos corresponder al cariño con el que nos han tratado, lo haremos. ‘Es de bien nacidos...’ ¿no?

–¿Qué tiene que decir de la respuesta de los aficionados? Casi diez mil renovaron su confianza a falta de varias semanas para el inicio de la Liga.

–Espero poder contestarles o contestar esta pregunta a final de temporada [deja entrever que con un éxito, en cualquiera de sus variables]. De momento, lo que puedo decir es ‘gracias’. Si estamos a la altura, al final de temporada habrá otra contestación.

–¿Conoce a todos los jugadores?

–Solo hay uno al que no conozco personalmente. Le conoceré hoy.

–¿El caso Rubio está resuelto?

–Creo que la semana que viene el tema estará solucionado.

«Dos o tres jugadores más»

–¿Queda dinero para seguir fichando jugadores?

–Ya no hay más.

–¿Álex López y Jordán son, entonces, las últimas incorporaciones?

–No. Quedan dos jugadores por llegar que están incluidos en lo planificado y, si todo se arregla bien, podría haber uno más.

–¿Habrá refuerzos en el mercado de invierno?

–O conseguimos más abonos y lo hacemos muy bien en la primera parte de la temporada, o para invierno no habrá muchas posibilidades de reforzar la plantilla. Todo lo que pase de los 11.700 socios podría ser reutilizado en plantilla y alguna cosa más que nos ayude a conseguir dinero. Ideas hay, pero no es fácil.

–¿Qué cifras tiene la próxima temporada?

–Tenemos más o menos diez millones de euros de presupuesto y cerca de cuatro para el primer equipo.

–¿Los derechos de televisión no deberían haber mejorado el presupuesto del al año pasado?

–Al final lo ha neutralizado –a pesar de que la mejora ha sido importante– la perdida de la ayuda al descenso. El fracaso estrepitoso de la pasada temporada nos ha llevado a percibir casi dos millones menos de lo que hubiéramos percibido de haber logrado jugar el ‘play-off’. Vamos a quedar igual y el presupuesto será algo menos que la temporada pasada, pero los compromisos son un poco más grandes.

–¿Suscribe, a la vista del éxito, el apoyo que dio a la reforma de la comercialización de los derechos de TV?

–Evidentemente. Es un éxito rotundo. Siempre se podría haber hecho mejor, claro. A lo mejor hemos creado un poco más de diferencia entre la clase baja y la clase media. Con la clase alta se han igualado mucho las circunstancias. La prueba la tenemos en que un Villarreal, que en el contrato anterior estaba en poco más de 30 millones de euros ha doblado la cantidad. Ha recuperado lo invertido en un gran trabajo. Cuartos en Liga, equipo fantástico y el trabajo bien hecho le repercute en el contrato de televisión, como le puede pasar al Eibar, o como al Celta, que ha hecho otro campañón.

–Se premia la excelencia.

–Sin ninguna duda. Siendo todo mejorable, el trabajo que hace ahora Tebas es pensando en que en cinco o siete años estaremos más igualados con la Premier. Llevamos muchos años de retraso. Sobre todo, porque tenemos que cambiar nuestra relación con las administraciones y nuestros compromisos. Creo que estamos cambiando la imagen del fútbol español, que era muy necesario.

–Hablando de administraciones, ¿cómo es su relación con la local, provincial y regional?

–Entendimiento, con todas. El movimiento se demuestra andando y las palabras no son suficientes. Creo que las relaciones son correctas. El Valladolid no tiene que opinar de política, pero a nivel personal con el alcalde y su Corporación la sintonía es buenísima, como con la Diputación y la Junta. Mi problema es arreglar la situaciones del pasado [deuda]. Ellos, que marquen su política de futuro. Pero no admito que se diga que un club de élite es un gasto. Me sobra tiempo para demostrar que cualquier dinero que se invierte produce un retorno.